La Higiene en la Era Vikinga

Teniendo en cuenta que las granjas vikingas, el lugar donde vivían los vikingos, no tenían apenas ventilación (sólo unas oberturas en el techo tapadas con vejiga tensada que hacían las veces de socorridas ventanas) y teniendo en cuenta también que estamos hablando de los siglos VIII a XI, es probable que nuestro primer pensamiento al hablar de higiene en el mundo vikingo sea “pero… ¿tenían si quiera higiene? ¿no olía aquello fatal?”. Pues no, nada más lejos de la realidad, los vikingos – para ser hombres y mujeres del Medievo, ojo, tampoco vale comparar con hoy en día –  eran bastante más limpios que, por ejemplo, la mayoría de los cristianos.

1. Las fuentes escritas

Como normalmente lo más interesante es lo que nos cuentan otros – al margen del rigor histórico que estas descripciones desprendan – vamos a iniciar este artículo con un par de observaciones que dos personas de mundos absolutamente distintos hicieron de los vikingos.

El primero de ellos es el clérigo inglés John of Wallingford, prior de Saint Fridswises, quien nos narra en una crónica escrita hacia 1220 su peculiar visión de los hábitos poco cristianos de los daneses. Recordemos que en Inglaterra se solía llamar danes, daneses, a todos los escandinavos sin distinción. (Lo podéis encontrar en la entrada Qué es un Vikingo)

“It is reported in the chronicle attributed to John of Wallingford that the Danes, thanks to their habit of combing their hair every day, of bathing every Saturday and regularly changing their clothes, were able to undermine the virtue of married women and even seduce the daughters of nobles to be their mistresses”

Traducción: Se dice en la crónica atribuida a John de Wallingford que los daneses, gracias a su costumbre de peinarse el cabello todos los días, de bañarse todos los sábados y de cambiar regularmente su ropa, fueron capaces de minar la virtud de las mujeres casadas e incluso de seducir a las hijas de nobles para convertirlas en sus amantes.

En el lado totalmente opuesto nos encontramos con el conocido cronista árabe Ibn Fadlan, quién como ya vimos en entradas anteriores que definía a los escandinavos como “Vikingos altos como palmeras datileras. Puedes ver la descripción entera pinchando en el enlace. Sin embargo, si sus atributos físicos le sorprendieron para bien, sus hábitos higiénicos lo dejaron escandalizado.

“Every day they must wash their faces and heads and this they do in the dirtiest and filthiest fashion possible: to wit, every morning a girl servant brings a great basin of water; she offers this to her master and he washes his hands and face and his hair — he washes it and combs it out with a comb in the water; then he blows his nose and spits into the basin. When he has finished, the servant carries the basin to the next person, who does likewise. She carries the basin thus to all the household in turn, and each blows his nose, spits, and washes his face and hair in it”

Traducción: Cada día tienen que lavarse la cara y las cabezas y esto lo hacen de la manera más sucia y más inmunda posible: a saber, todas las mañanas una sirvienta trae un gran recipiente con agua, lo ofrece a su amo, quien se lava las manos y la cara y su cabello, el cual se lava y peina con un peine en el agua, luego se suena la nariz y escupe en el cuenco. Cuando ha terminado, la sirvienta le ofrece el cuenco al siguiente, que hace lo mismo. Ella lleva ofrece así el cuenco a toda la familia y cada uno se suena la nariz, escupe y se lava la cara y el pelo en ella.

“Son las criaturas más sucias de Alá. No se lavan ni tras su necesidades corporales, ni después de mantener relaciones sexuales, y  mucho menos se lavan las manos después de comer”

Menuda imagen de los vikingos, ¿verdad? Y, en qué quedamos, ¿se lavaban mucho para robar la castidad de las inglesas o eran unos marranos como la copa del Yggdrasil?

Es más que probable que ambas opiniones sean muy subjetivas, emitidas desde la perspectiva ideológica e idiosincrática de cada uno de ellos. Más adelante nos ayudaremos de la arqueología para ver una imagen más real sobre lo que fue la higiene en el mundo de los vikingos. No obstante, vamos a detenernos en estas fuentes escritas para verlas un poco mejor e intentar descifrar el mensaje real en ellas.

En primer lugar, es absolutamente normal que el hecho de lavarse el pelo todos los días, ducharse una vez a la semana y cambiarse la ropa a menudo sorprendiese de manera abrumadora al prior cristiano. Sólo hace falta recordar que durante la Edad Media (y probablemente más allá) los cristianos solían ducharse un par de veces al año: una vez en otoño y otra en primavera, coincidiendo con la llegada del frío y del calor, momento que aprovechaban para cambiarse las ropas que llevaban por unas más frescas o más cálidas. Ducharse una vez a la semana, por lo tanto, debía ser algo paganamente sospechoso a ojos de un cristiano. Si bien no sabemos el motivo por el que los vikingos tenían estos hábitos higiénicos y siendo poco probable que fuese sólo para conquistar mujeres, lo que sí parece cierto es que los vikingos eran bastante famosos entre las mujeres inglesas, quienes los consideraban más limpios y atractivos que los hombres que conocían.

Por otro lado, Ibn Fadlan también está influenciado por sus propias tradiciones islámicas. Los musulmanes deben lavarse antes de cada uno de sus rezos diarios. Y eso son cinco rezos al día. ¿Qué son cinco veces por día comparado con una vez a la semana? No obstante, puede que sus palabras sobre el hecho de lavarse todos de una misma tinaja o jofaina sean hasta cierto punto malinterpretables o exageradas. Los musulmanes practicaban sus abluciones con agua pura y corriente, esto es, agua en estado natural (de ríos, pozos, del mar, de la lluvia…), agua que no hubiese sufrido ninguna alteración o hubiese estado en contacto con algo que pudiese haberla alterado. Desde luego, resulta lógico que el cronista quedase abrumado ante las prácticas de los vikingos, sin embargo, no sabemos hasta qué punto se lavaban todos del mismo cuenco sin cambiar el agua o, por el contrario, aunque el cuenco fuese el mismo para toda la familia, el agua se habría cambiado para cada uno de los integrantes.

El hecho de que el agua para lavarse se ofrezca como un ritual queda reflejado en algunas sagas; éstas describen a una mujer lavando el cabello de un hombre en un gesto de afecto. También encontramos información sobre la higiene de los vikingos en algunos textos mitológicos y las Eddas; según el Hávamál, un poema de la Edda poética o Edda mayor, los vikingos También se lavaban las manos antes de comer y habrían tenido servilletas para limpiarse. Según el mismo poema, algunos acontecimientos especiales o de gran importancia, como las asambleas o Thing, habrían requerido aún mayores esfuerzos higiénicos. Según la Völuspá, el poema más conocido de la Edda poética, el hecho de no lavarse, sobre todo el pelo, era una muestra de Luto; Odín dejó da lavarse el pelo como gesto de duelo por la muerte de su hijo el dios Baldr, lo mismo que su hermano Vali, según el poema Baldrs Draumr.

2. Las fuentes arqueológicas

Las excavaciones nos han revelado multiplicidad de hallazgos relacionados con el aseo de los vikingos. Veámoslos:

Utensilios

Peines: Es el elemento más habitualmente hallado en las excavaciones, lo que sugiere que su uso era generalizado en todas las clases sociales ya que no sólo servía para alisar y desenredar el pelo, sino también para desparasitarse.  Existían dos tipos de peines, los de una pieza y los compuestos. Los primeros fueron usados sobre todo en época pre-vikinga y durante los primeros tiempos de la Era Vikinga; se trataba de peines de una sola pieza, con púas en un solo lado y decoración en el otro, como una peineta. También con púas iguales a ambos lados. Los segundos, de Era Vikinga, tenían púas a ambos lados de la espina del peine, un lado con púas más gruesas y separadas para desenredar, alisar y peinar y otro con púas más estrechas y finas para quitar piojos y liendres. Los peines de las tumbas masculinas se han encontrado guardados en estuches, tal vez para colgar del cinto, y los de las tumbas de las mujeres guardados en bolsitas que también habrían colgado del cinto o de los broches del vestido.

Peine de una pieza
Peine de una pieza
Peine Era Vikinga y su estuche
Peine Era Vikinga y su estuche
Peine Compuesto Era Vikinga. Se pueden observar las púas más gruesas y las más finas.
Peine Compuesto Era Vikinga. Se pueden observar las púas más gruesas y las más finas.

Cepillos de dientes: No sabemos con qué frecuencia los usaban ni si utilizaban algún tipo de pasta de dientes, pero se han encontrado estos artilugios en numerosos yacimientos.

Pinzas: Se han encontrado preciosas pinzas con las que se quitaban antiestéticos pelos. Los estudios arqueológicos y los restos hallados en estas pinzas han revelado que se depilaban las cejas tanto los vikingos como las vikingas.

Viking Era Vikinga
Viking Era Vikinga

Earspoon: Sin traducción que valga la pena usar, se trataba de una especie de bastoncillos con forma de cucharilla en un extremo que servía para limpiarse las orejas.

Earspoon ornamentado
Earspoon ornamentado

Limpiadores de uñas: A los vikingos les gustaba llevar las uñas arregladas y limpias.

Navajas: Sabemos que se usaron para afeitarse las barbas. No todos los vikingos llevaban barbas largas y desaliñadas.

Set de aseo Era Vikinga compuesto por pinzas, limpiauñas, earspoon y una llave.
Set de aseo Era Vikinga compuesto por pinzas, limpiauñas, earspoon y una llave.

Estos utensilios podían estar fabricados en distintos materiales; los peines solían ser de hueso o de marfil, los cepillos de dientes, earspoons, limpiauñas y pinzas tenían más variedad pudiendo estar fabricados en hueso, marfil, hierro, oro, plata u otros metales. Muchos de estos artilugios estaban muy decorados, esto se debe a que existían sets de aseo compuestos por varios de estos objetos juntos, no sólo por comodidad, sino que se engarzaban en una cadena que muchas mujeres colgaban de los broches de sus vestidos a modo de complemento decorativo.

Otros hallazgos:

Además de los utensilios, sabemos a través de la arqueología que los vikingos construyeron letrinas y lo que se han llamado “Casas de Baño” que disponían de agua caliente, parecidas a las saunas finlandesas, y localizadas al lado de las granjas, en las que utilizaban un jabón que fabricaban a base de grasa animal y potasa. Sabemos que los vikingos se bañaban una vez a la semana, el sábado – conocido como vatdagr y traducido por día de lavado –, día que también hacían la colada de la familia. En verano, los vikingos se bañaban al aire libre, en arroyos, manantiales o ríos. En invierno, o cuando las granjas no disponían de agua apta para el baño, lo hacían en las mencionadas casas de baño. En Islandia éstas se llenaban con agua de las numerosas termas naturales que posee el país.

En conclusión, las fuentes nos demuestran que la imagen cliché de vikingos despeinados y sucios salvajes es falsa. Falsa para los cánones y estándares de la época en la que nos encontramos, ya que como hemos visto los vikingos eran una de las sociedades más limpias de su época. Y no sólo eso, las fuentes no sólo nos sugieren que los vikingos prestaban importante atención a su aseo, sino que también prestaban importante atención – como veremos cuando hablemos de la vestimenta – a la moda. Sabemos que vestían con llamativos colores, que importaban de lugares lejanos prendas y telas lujosas, que cuidaban su barba y su cabello y que, incluso, lucían distintos looks según la época y la zona.


Bibliografía

  • HALL, Richard. El mundo de los vikingos. Ed. Akal Grandes Temas, Madrid, 2008.
  • JONES, Gwyn. A History of the Vikings. Oxford: Oxford University Press, Londres, 1968.
  • STURLUSON, Snorri. Textos Mitológicos de las Eddas. Trad. Enrique Bernárdez. Miraguano Ediciones, Madrid, 2002.
  • VELASCO, Manuel. Breve historia de los vikingos. Ed. Nowtilus, Madrid, 2012.
  • Hávamál
  • Völuspá
  • Baldrs Draumr
  • http://scanviking.com
  • http://sciencenordic.com
  • http://sciencenordic.com

Si quieres utilizar este texto perteneciente a The Valkyrie’s Vigil, no olvides citarlo de la siquiente forma:

San José Beltrán, Laia. Aspecto de un Vikingo (I): La higiene de los vikingos, ¿paganamente limpios o paganamente marranos? (7 de septiembre de 2013) The Valkyrie’s Vigil [Blog] Recuperado de: https://thevalkyriesvigil.com/2013/09/07/la-higiene-de-los-vikingos-paganamente-limpios-o-paganamente-marranos/ [Consulta: fecha en que hayas accedido a esta entrada]


Anuncios