Cuando hablamos sobre el Culto en la Era Vikinga (podéis encontrar los artículos sobre ello pinchando aquí) hablamos, indudablemente, sobre los sacrificios. Sobre su existencia y su práctica en la Era Vikinga.

Os os traigo un artículo muy interesante sobre el descubrimiento de más pruebas arqueológicas que sostienen las teorías de que los vikingos pudientes pudieron haber sido enterrados junto a sus esclavos sacrificados.

“Viking Elites May Have Been Buried With Sacrificed Slaves”

(las élites vikingas pudieron haber sido enterradas con esclavos sacrificados)

http://archaeology.org/news/1314-130920-norway-vikings-graves-slavery

“Odd tale of headless Norse men: Slaves buried with masters”

(el extraño cuento de los hombres del norte sin cabeza: Esclavos enterrados junto a sus amos)

http://www.usatoday.com/story/news/nation/2013/09/19/viking-slaves-masters/2836903/

Sabemos que éste es uno de los temas estrella de la cultura vikinga o nórdica, por el morbo que despierta (como, por ejemplo, el Templo de Gamla Uppsala y sus múltiples sacrificios de los que hablamos en El Culto). Sin embargo, la mayoría de las fuentes que hasta hace poco teníamos los historiadores para dar veracidad o no a esta costumbre eran fuentes escritas. ¿Y qué problema hay con las fuentes escritas, me diréis? Ninguno, y todos. Los vikingos fueron una cultura que, aparte de en las piedras rúnicas, no nos dejaron nada escrito sobre sí mismos. Lo que tenemos que nos habla de ellos son; por una parte, Crónicas de contemporáneos a ellos (ingleses, eslavos, musulmanes…) que, obviamente, nos dieron su visión de los hechos, muchos veces desde el lado del “atacado” descibiendo a sus “atacantes”. Por otro lado, las Sagas. El problema principal de las sagas es que comenzaron a recopilarse a partir de finales del siglo XII y principios del XIII, en una Escandinavia totalmente cristiana, por cristianos y en lengua latina. Por muy rigurosos y objetivos que hubiesen querido ser aquellos quienes redactaron las Sagas, no podemos desprendernos del hecho de que lo hicieron basándose en tradiciones orales mucho tiempo después de la “desaparición” de los vikingos.

Por ello, en el caso de la historia de los vikingos, la arqueología es una ciencia imprescindible, gracias a la cual no sólo descubrimos objetos maravillosos para nuestro goce y disfrute en una exposición, sino que gracias a los hallazgos arqueológicos podemos contrastar fuentes en busca una historia mucho más real y verídica sobre los hombres del norte.

Para saber un poquito más sobre el tema de las fuentes os recomiendo la lectura del artículo “Fuentes para el estudio de la Era Vikinga”