NOTA: No es mi intención destriparle la serie a nadie, asumo que si entráis a leer los comentarios sobre la serie es porque la estáis viendo, sin embargo – y aunque no me he leído los guiones de la serie, ¡ojalá! – es probable que al hablaros de los aspectos históricos reales de la misma incurra en algún que otro spoiler involuntario.
  • Si os habéis perdido el comentario del primer Capítulo 1 – Brother’s War, pinchad aquí.
  • Si os habéis perdido el comentario del segundo  Capítulo 2 – Invasion,  pinchad aquí,

Ya hemos llegado al tercer capítulo de la temporada y, definitivamente, ya estamos metidos en “chicha” más que de sobra. Se trata éste de un capítulo que tiene dos tramas principales muy bien definidas y diferenciadas que se van alternando a lo largo de los casi 50 minutos que dura el mismo; Escandinavia e Inglaterra. Yo voy a separar el comentario de la misma manera, aunque voy a agrupar todo lo referente a lo que ocurre en Inglaterra por una parte y todo lo que ocurre en Escandinavia por otra, en vez de ir alternando, porque así me parece más cómodo.

Hechas las aclaraciones iniciales y pertinentes, vamos al turrón, que hay muchas cosas interesantes que comentar. Para comenzar, recordar que – según la serie – nos encontramos en el año 800, concretamente en el verano del año 800.

Inglaterra.

Estamos en Inglaterra (aunque, me repito mucho, lo sé, pero por recordarlo que no quede, Inglaterra como tal no existía todavía), concretamente en el Reino de Wessex. Recordemos también que Inglaterra por aquel entonces (principios del 800) era un conglomerado de reinos, concretamente siete, lo que se conoce como Heptarquía Anglosajona, cada uno con su rey y en constante disputa por la supremacía entre ellos; Northumbria (donde llegan los vikingos en la primera temporada, con el Rey Aelle), Wessex, Mercia, Anglia Oriental, Kent, Sussex y Essex.

Islas Británicas, hacia el año 802. Heptarquía Anglosajona.
Islas Británicas, hacia el año 802. Heptarquía Anglosajona.

Wessex fue uno de los más importantes de estos reinos; su nombre deriva de West Saxons y estaba situado en el suroeste de Inglaterra como podéis observar en el mapa. Existió como reino desde el siglo VI hasta el surgimiento del estado inglés en el siglo IX, y como condado desde 1016 hasta 1066. Wessex fue, precisamente, el reino que consiguió unificar Inglaterra al someter a los demás reinos anglosajones bajo su soberanía. Wessex expandió sus fronteras y chocó con sus vecinos, especialmente con el reino celta de Dumnonia (situado en los actuales condados de Devon y Cornualles), al que acabó subyugando. Otro enemigo de Wessex fue el reino anglosajón de Mercia. Cuando el rey Egberto, el que aparece en la serie – aunque ya sabemos que las fechas no coindicen en la serie de forma histórica –,  derrotó a Mercia en el año 825 y Northumbria admitió la supremacía de Wessex en el 829, Egberto se proclamó como primer rey de Inglaterra. Wessex creó un sistema integrado de pueblos fortificados o burgos (llamados burhs) que fueron establecidos durante el reinado de Alfredo el Grande, el nieto de “nuestro” Egberto. Estas fortificaciones impidieron que los invasores daneses conquistaran en 870 el sur de Inglaterra y estaban distribuidas de tal forma que ningún habitante del reino estaba a más de un día de caballo de un lugar seguro. Las principales poblaciones de Wessex eran antiguos asentamientos de origen romano como Dorchester o Winchester y nuevos burgos fundados como Wallingford.

Vista de la Catedral de Winchester.
Vista de la Catedral de Winchester.

Y a Winchester es, precisamente, a donde han llegado nuestros vikingos en este capítulo. Tal y como nos dice Athelstan están a la Catedral de Winchester, fundada originalmente en el 642 y demolida en el  año 1093 para dar paso a la construcción de la catedral normanda, la que se conserva actualmente.  En esta catedral, como bien dice también Athelstan y como bien se ve cuando los vikingos juegan con los huesos, se encuentran las reliquias de San Brinius (que vivió entre el 600 y el 649), el primer obispo de Dorchester, famoso y venerado por la conversión del reino de Wessex al cristianismo en el siglo VII.

En el capítulo vemos cómo los vikingos juegan con los huesos sin mayor miramiento y se quedan algo sorprendido al encontrarlos bajo el altar. Los cristianos se escandalizaron ante estos hechos – que parece ser que fueron bastante habituales – y dejaron las crónicas plaganas de estos detalles, pero debemos pensar desde una óptica mayor y es que los vikingos, que no profesaban la religión cristiana, no tenían por qué tener el respeto que exigían los cristianos, ni mucho menos entender para qué servían esas cosas. Y eso enlaza con esas conversaciones, tan interesantes desde mi punto de vista, entre Ragnar  y Athelstan que ya se produjeron en la primera temporada; conversaciones en las que vemos cómo dos culturas y, sobre todo, dos creencias tan distintas se encuentran. Cristianismo y paganismo, monoteísmo y politeísmo. Yy vemos cómo Ragnar, un vikingo, no entiende muchas cosas de la religión del monje, un cristiano. Para mí estas escenas de intercambio de información entre estos dos personajes – igual que cuando le explican a Athlestan qué es el Ragnarök o cómo se originó el mundo para los vikingos en la temporada pasada – son un acierto del tamaño de una catedral, ya que estamos hablando de ellas. Sin embargo, y no sé si coincidiréis conmigo, en este capítulo he tenido la sensación de ver a un Ragnar muy dispuesto y muy embobado ante las explicaciones del monje-vikingo de qué era un santo y qué era un milagro, además de las caras de Floki de pocos amigos mientras se producía la escena. Os voy a contar que en el año 878 para asentarse en territorio inglés y gobernar como rey de una parte de Inglaterra que se llamó Danelaw, el caudillo vikingo Guthrum firmó el Tratado de Wedmore con Alfredo el Grande por el que, a cambio de quedarse y obtener esas tierras para los daneses, debían cristianizarse él y sus hombres. Todo esto, por supuesto, pasó tiempo después y no tiene que ver ahora mismo con el capítulo y sería muy raro cristianizar a un vikingo (Ragnar) cuando hace, como aquel que dice, “cuatro días que son vikingos” (no podemos o no debemos hablar de vikingos antes del 793). Pero da que pensar, ¿no? No sé si me imagino un Ragnar cristianizado adoptando nombres cristianos… ¿Ragnarvaldo I? No sé yo, pero le veo a Ragnar una actitud muy sospechosa, véase cuando esconde al crío para que no lo encuentren y lo maten, las caras que pone cuando están torturando al obispo, las caras que pone cuando Horik mata porque sí al emisario del rey Egberto…Veremos qué nos depara la serie respecto a ello.

Athelstan y Ragnar, éste con los huesos del santo en la mano.
Athelstan y Ragnar, éste con los huesos del santo en la mano.

La ciudad de Winchester tuvo, además, importancia histórica al ser la capital del antiguo reino de Wessex desde el año 519. Cuando Inglaterra se unificó, Winchester siguió siendo la capital de Wessex y, por extensión, de Inglaterra y también lo fue durante el reinado del vikingo Canuto el Grande  (1016-1035). Tras la conquista normanda fue cuando la capital se trasladó a Londres y Winchester entró en declive.

Como apunte de nuevo, me sigue pareciendo desproporcionado el número de skjaldmö o guerreras que llevan los vikingos consigo. Me parece una imagen muy idílica y un tanto exagerada y extrapolada, quiero decir que, de todos los restos y hallazgos arqueológicos que tenemos de los vikingos, a día de hoy no poseemos ningún entierro de una mujer que vaya pertrechada con toda la panoplia militar o bélica, esto es, no hay evidencias arqueológicas de ninguna “vikinga guerrera”. La figura de las sjkaldmö, como la de los berserker, es más mitológica y fantástica que otra cosa y está siendo sobreexplotada para mi gusto, con Lagertha ya habíamos entendido el concepto.

Redondeadas con rojo las que me han parecido mujeres. En proporción son muchas.
Redondeadas con rojo las que me han parecido mujeres. En proporción son muchas.

Mención especial merece el monólogo de Egberto de Wessex (que ya sabemos que históricamente hablando no se enfrentó a los vikingos, sino que, de hecho, lo hicieron su hijo y su nieto, pero ahora hablaremos de ello) cuando dice que ha estado viviendo en la corte del Emperador Carlomagno y que éste se había enfrentado a los vikingos, a los que parece ser que no conocían hasta la fecha. Vamos por partes, es gracioso que Egberto en el verano del 800 ya haya estado en la corte del Emperador Carlomagno, cuando a éste lo coronaron Emperador el día de Navidad del año 800. En todo caso, donde estuvo fue en la corte del Rey Franco. Y, aunque debió ser en otro momento, más adelante, parece ser que esta visita sí se produjo ya que Egberto se casó con Redburga, una princesa franca (posiblemente una hermana o cuñada del emperador Carlomagno) con la que tuvo dos hijos y una hija. Carlomagno, que vivió entre el 742/48 y el 814, fue Rey de los Francos desde el año 768, Rey de los Lombardos desde el 768 y Emperador desde el 800, sin embargo, Carlomagno apenas lidió con los vikingos, los que realmente lo hicieron fueron sus hijos, con los daneses, concretamente. Como escribió Charles Oman […] Los paganos daneses «una raza casi desconocida para sus ancestros; [de Carlomagno] pero destinada a ser ampliamente conocida por sus hijos» […]

Egberto halando de Carlomagno.
Egberto halando de Carlomagno.

Lo segundo es que eso de que los Francos no conocían o apenas conocían a los vikingos no es del todo cierto teniendo en cuenta que el Imperio Franco colindaba directamente con el territorio de Jutlandia, la tierra de los daneses, de los vikingos, que antes de ser vikingos eran escandinavos y ya estaban ahí. En esta serie parece que los vikingos aterrizaron en el 793 en Escandinavia (lo mismo fueron los aliens, con eso de que es History Channel) y que hasta entonces nadie los conocía y no conocían a nadie. No me voy a extender mucho en esto, porque es muy largo de explicar, pero para que os hagáis una idea de que los contactos entre francos y daneses existían mucho antes de Carlomagno, se tienen constancias arqueológicas desde el siglo VII de una gran muralla construida por los daneses de punta a punta de la península de Jutlandia cuyo cometido era separar su territorio del de los francos y poder defenderse de ellos mientras atacaban a placer otros lugares como Frisia y Flandes. Si queréis saber más de esta “megaconstrucción vikinga”, pinchad aquí. Y si queréis saber un poco más de cómo “aparecieron” los vikingos, os dejo un par de artículos del blog sobre el tema, para que veáis que no salieron como las setas a finales del siglo VIII.

Escandinavia, hogar de vikingos.

Los vikingos antes de los vikingos.

Este capítulo nos presenta un nuevo personaje que, supongo, será importante, ni más ni menos que el hijo, uno de ellos, de Egberto de Wessex, llamado Ethelwufo que, aunque realmente nació en el 806, en el 800 ya es todo un mozalbete en la serie. Y éste, históricamente, sí que luchó contra los daneses, especialmente en la Batalla de Acela, donde los derrotó. Veremos qué hazañas le deparan los próximos capítulos y seguiremos hablando de él entonces.

Ethelwulfo, el hijo de Egberto de Wessex.
Ethelwulfo, el hijo de Egberto de Wessex.

El ataque a la Catedral tiene sus claros y oscuros; de nuevo unos vikingos poco equipados acaban sin mayor problema con toda una hueste anglosajona entrenada y mucho mejor pertrechada. Me gusta el detalle del vikinguísimo Athelstan enseñándoles a los vikingos dónde escondían los tesoros los monjes en caso de ataque y es que sabemos que los ingleses no eran tontos y no iban a estar eternamente esperando a que los vikingos les robasen las riquezas para reponerlas después y esperar a la siguiente incursión, y sabemos que ante la llegada de los hombres del norte comenzaron a idear sistemas varios para defender sus posesiones y a sí mismos en sitios tan poco defendidos como los monasterios o las iglesias.

Athelstan en el scriptorium de la Catedral.
Athelstan en el scriptorium de la Catedral.

El reencuentro de Athelstan después de tanto tiempo con el “scriptorium” de la catedral… sí, ser un vikingo está muy bien, pero los vikingos no escribían, no tenían papel (en realidad si lo que tienen en la catedral es papel, tampoco es muy exacto históricamente hablando, ya que su uso se generaliza a partir del siglo XII, sería más correcto vitela o pergamino, pero esto es por ponerse muy tiquismiquis), yo si fuese Athelstan también me habría rebozado entre los códices y me habría echado a llorar de la emoción.

Curiosa es la forma de morir del obispo de la catedral de Winchester, en un increíble paralelismo con la figura del santo y mártir San Sebastián (quien vivió entre el 256 y el 268). Éste fue soldado del ejército romano y del emperador Diocleciano, quien – desconociendo que era cristiano – llegó a nombrarlo jefe de la primera cohorte de la guardia pretoriana imperial. Acabó por ser descubierto y denunciado y murió asaeteado atado a un poste. Curiosamente, San Sebastián es invocado – entre otras cosas – para luchar contra los enemigos de la religión cristiana. Muy buen guiño el de la serie, sí.

Escena de la serie, el Obispp de Winchester siendo torturado y asaeteado.
Escena de la serie, el Obispp de Winchester siendo torturado y asaeteado.
Martirio de San Sebastián de Marco Palmezzano, Budapest.
Martirio de San Sebastián de Marco Palmezzano, Budapest.

En Inglaterra de nuevo podemos ver a Ragnar desvelando sus intenciones, ya clarísimamente claras, de quedarse allí, cosa que ya comenté que no se produjo hasta algunas décadas después y que no hizo precisamente Ragnar. Es reveladora la escena en la que le dije al Rey Horik que la verdadera riqueza de esa tierra es la propia tierra, apta para el cultivo. Y eso sí es cierto, Escandinavia no era precisamente una tierra fértil y fácilmente cultivable, sino más bien un suelo pobre. Me gusta especialmente que no estén usando en la serie la superpoblación de Escandinavia como causa de la expansión vikinga ya que es una causa que a día de hoy la historiografía más reciente ha desechado por falta de evidencias que la sustenten. No vamos a entrar en las causas de la expansión vikinga ahora, le dedicaré un artículo completo dentro de poco en el blog, pero ha sido todo un detalle no haber caído en esa causa que aún muchos escritores siguen dando por válida y única. Estas intenciones de quedarse también las vemos claras cuando se produce el encuentro entre los emisarios del rey Egberto y los vikingos, cuando el obispo pregunta cuánto tiempo pretenden quedarse y Ragnar les contesta que depende de lo que le den por irse… o por quedarse. Y la cara del obispo es impagable (aunque yo si fuese él también estaría un poco acongojado, sabiendo el plan maléfico del Egberto de ir ofreciendo obispos como mártires a los hombres del norte).

Escandinavia.

En Escandinavia tenemos tres frentes; la nueva Lagertha, la aldea de Ragnar y Götaland, Suecia, la patria del jarl Borg.

Lagertha, maltratada por su nuevo marido, Sigvard.
Lagertha, maltratada por su nuevo marido, Sigvard.

En este tercer capítulo vuelve a aparecer Lagertha, nuevamente casada. Según las Sagas y según la Gesta Danorum de Saxo Gramático, cuando Lagertha se divorció de Ragnar Lodbrok (recordemos que fue su primera mujer, con la que no tuvo hijos) volvió a casarse. El de la serie y el de las Sagas son escenarios totalmente distintos, pero intuyo que en sí seguirán la línea de las Sagas, por lo que me voy a esperar a los próximos capítulos para explicároslo, para no “destripar” el factor sorpresa. Aunque si estáis muy impacientes por conocer toda la historia “real” de Lagertha, podéis leerla aquí.

Lo que sí os diré es que el nuevo matrimonio de Lagertha, a la que aquí han casado con un tal earl Sigvar (sigo sin entender por qué se empeñan en llamarles a unos earl – un título anglosajón que no existía en la época ni en el lugar en el que estamos – ya  otros jarl, que es el título escandinavo y correcto que deberían tener) no salió demasiado bien según nos cuentan las Sagas. Lo que, coincidiréis conmigo, no tiene mucho sentido, es que se divorcie de Ragnar porque se ha acostado con otra mujer (que era algo común) y se case con un señor que la maltrata, que, como ya dijimos, era causa de divorcio ipso facto entre los vikingos. Veremos si es para recrear la historia de las Sagas y seguiremos hablando de ello.

En la aldea de Ragnar, en ese Kategatt medio danés medio noruego, se produce el nacimiento del tercer hijo de Ragnar y Aslaug que, como os dije en el comentario del segundo capítulo, estaba cantado que iba a ser Sigurd Serpiente en el Ojo. Ya comentamos un poco quién era este hijo de Ragnar, así que de momento no voy a tocar más el tema, a la espera de más acontecimientos.

Sigur Ojo de Serptiente o Serpiente en el Ojo, el nuevo hijo de Alsaug y Ragnar.
Sigur Ojo de Serptiente o Serpiente en el Ojo, el nuevo hijo de Aslaug y Ragnar.

Sin embargo, lo más interesante que ocurre en Escandinavia es toda la trama que tiene que ver con el jarl Borg y que, como buena völva, ya vaticiné en el comentario anterior. Si recordáis, me cito

“El hecho de que el Rey Horik rompa el trato que ha hecho para atacar juntos Inglaterra con el jarl Borg es muy poco honroso y es una gran ofensa y deshonra para el ajrl Borg. Y las ofensas y las deshonras en la mentalidad vikinga se pagan caras, ya vimos el duelo entre Ragnar y el Conde Haraldsson por haberle ofendido torturando a su hermano Rollo, esto traerá venganza, segurísimo.”

Y venganza es lo que ha habido.

Uno de los conceptos más arraigados en la mentalidad vikinga y más característicos de su idiosincrasia es el concepto del honor. ¿Qué es el honor para un vikingo? El honor es la propiedad más sagrada que poseían los vikingos, no sólo el suyo propio, sino el concepto de honor elevado su quinta esencia, el honor de la familia, el honor del clan. El honor era tanto o más importante que las posesiones o que las riquezas. El honor y la fama de un hombre en su vida garantizaban el recuerdo de su buen nombre y su reputación al morir y la de todo su clan. Por ello, el honor debía permanecer intacto, por lo que no es de extrañar que éstos no dudasen en hacer lo que fuese necesario para protegerlo y repararlo. Es un concepto muy complicado de entender para un individuo del siglo XXI ya que no existe en la cultura moderna actual y no existen tampoco palabras equivalentes, sin embargo, es un concepto sin el que no podemos comprender a los vikingos. Las ofensas al honor no sólo iban contra uno mismo, sino que se hacían extensibles a toda la familia.  Y las afrentas al honor se pagaban y es que en la sociedad vikinga existía, de forma legal, el derecho a venganza. Que no la obligación. Un vikingo tenía todo el derecho amparado por la ley de vengarse y exigir la reparación de su honor, pero podía no hacerlo, no estaba obligado. Sin embargo, no exigir reparaciones al honor estaba considerado poco viril y  también sabemos que todo lo que hiciese alusión a la cobardía o el afeminamiento de un vikingo, era una ofensa aún mayor. En pocas palabras, venganza asegurada en casi todos los casos.

Y me gusta mucho el detalle de que el jarl Borg haga el anuncio público de la venganza delante de todo el mundo en su boda “declaro que me vengaré” y es que los vikingos lo hacían casi todo ante testigos.

La escena en sí del ataque de Borg a la aldea en la que – por suerte, qué listos estos guionistas, ahora tiene sentido que Ragnar no perdone del todo a su hermano – aún está Rollo, es bastante realista dentro de lo que cabe; realista porque lo que muestra es que, con una expedición de saqueo en proceso, lo que queda en la aldea son ancianos, mujeres y niños mayormente. Realista porque muestra que, aunque sabemos que las vikingas no tenían el derecho de usar armas (puedes leerlo aquí), sí que sabían defenderse como podían y es que pasaban muchas temporadas así, rodeadas de niños y ancianos. Realista porque, si os fijáis, lo que usan y lo que llevan casi todos son armas de granja; hachas pequeñas, cuchillos, arcos de caza, fuego y pocas, muy pocas, espadas… se defienden como pueden y con lo que tienen. Y realista porque Rollo, el berserker, no tiene otra más que huir para procurar salvar a la familia del jarl ausente, de Ragnar y es que, siendo realistas, era imposible que salvase a toda la aldea y matase a todos los hombres del jarl Borg.

Mujeres preparadas para defenderse, con armas rudimentarias de granja.
Mujeres preparadas para defenderse, con armas rudimentarias de granja.

Un detalle de esos tiquismiquis es que, si so fijáis, les velas de los barcos del jarl Borg son negras. Sabemos que las velas de los barcos, que solían ser de lana, se tenían, generalmente de color rojo. El color negro (blár), por lo que sabemos, era un color tremendamente difícil de conseguir y que sólo podían permitirse aquellos tremendamente ricos y, a demás, estaba relacionado con la muerte. Los vikingos distinguían entre blár – el color del cuervo – y svartr – el color del caballo negro –. En islandés moderno blár ha quedado como azul. Es muy probable que con los tintes de los que disponían el negro absoluto no pudiese conseguirse y que hubiese quedado en un marrón muy oscuro, como el de los caballos, o en un azul muy oscuro, como el de los cuervos. Por lo que, si el jarl Borg despilfarra en velas negras, suponemos que es que es terriblemente rico.

Detalle de los barcos con las velas negras.
Detalle de los barcos con las velas negras.

Por último, cabe destacar el momento inmolación del vikingo anciano que le dice a Rollo que huya y su frase de “le contaré a los dioses lo que has hecho”, porque él está seguro de que esa noche va a cenar en el Valhalla, rodeado de dioses y del resto de guerreros – einherjers – caídos en combate mientras las valquirias les ofrecen hidromiel en un cuerno. Y por eso se sacrifica así, porque no hay mejor destino. Y esto es otro elemento o concepto sin el que nos sería muy difícil entender a los vikingos. Los vikingos fueron lo que fueron y actuaron como actuaron, con valor, con fiereza, casi sin miedo (como cuentan las Crónicas y las Sagas) porque la muerte en combate no sólo no les daba miedo, sino que era el mejor de los destinos. Y eso crea una casta de guerreros increíblemente brutal.

Anciano sacrificándose, dispuesto a morir.
Anciano sacrificándose, dispuesto a morir.

Bibliografía:

La bibliografía que he utilizado para este apartado es enormemente extensa, ya que he ido utilizando todo aquello que llevo investigado hasta la fecha. Por ende, mencionarla entera sería demasiado largo por lo que, si estáis interesados en algún punto en concreto de todo lo que he dicho, decídmelo y os daré las referencias bibliográficas exactas.

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