Hacía mucho tiempo que no subía nada al blog de la serie Vikings de History Channel pero, como muchos sabéis, he estado escribiendo un libro sobre sus dos pirmeras temporadas, llamado Vikings. Una guía histórica de la serie de History Channel”.

Sin embargo, se acerca el estreno de la Tercera Temporada (¡menos de un mes, el 19 de Febrero 2015!) y ya iba tocando ampliar el Ciclo que le dediqué en el blog a los personajes de la serie, añadiéndole los nuevos de la segunda temporada; personajes como el Rey Egberto de Wessex, Ethelwulfo de Wessex, el jarl Borg, la princesa de Mercia, Thorunn o, por ejemplo, hablar de los hijos de Ragnar Lodbrok. Así que vamos a ello y le vamos a dedicar al Ciclo otras dos os tres entradas con los nuevos personajes y su análisis histórico.

Para refrescar la memoria, por si alguno no lo habíais leído y lo queréis releer, aquí os dejo los enlaces con los análisis históricos de los anteriores personajes.

Egberto de Wessex.

Egberto de Wessex, interpretado por Linus Roache
Egberto de Wessex, interpretado por Linus Roache

Uno de los personajes más carismáticos de la segunda temporada es Egberto de Wessex, el que fuera monarca del reino de Wessex – uno de los siete reinos de la Heptarquía Anglosajona – entre el año 800 y el año 839. Y es uno de los personajes más carismáticos principalmente por su ambigua relación tanto con el líder de los vikingos, Ragnar Lodbrok, como con la interesantísima figura de Athelstan, aunque históricamente hablando Egberto no coincidió jamás ni con Ragnar Lodbrok ni con otro de los personajes históricos y reales de la serie, el rey Ælle de Northumbria. Es uno de esos impases anacrónicos que contiene tan abundantemente la serie.

Egberto de Wessex, al que también podemos encontrar como Egbert, Ecgbehrto o Ecgbert, nació hacia el año 769 – 770 y llegó al trono de Wessex en el año 802 tras una serie de enfrentamientos turbulentos con sus antecesores en el trono y con otros monarcas. La importancia de este rey recae, históricamente hablando, en conseguir situar el reino de Wessex a la cabeza de la Heptarquía Anglosajona, arrebatando la supremacía al reino de Mercia, hasta entonces el reino con más fuerza de los siete reinos anglosajones. Al conseguir que Wessex fuese el reino más fuerte, Egberto fue llamado en las crónicas bretwalda, un término anglosajón fraguado en tiempos de la Britania post romana que venía a designar algo así como “rey de todos los territorios” y “líder britano”. Sin embargo, no era exactamente un rey de todos los reyes, sino que designaba más bien un estatus de supremacía temporal sobre todos los territorios anglosajones. Cuando los romanos efectuaron su salida de los territorios se produjo la llegada de los pueblos anglosajones, unos pueblos que no poseían reyes supremos o poderes centrales, sino que eran más bien tribus en constantes uniones, tensiones y enfrentamientos. Cuando les convenía para el fin que fuese, algunos reinos se unían y, cuando ya no les convenía, se volvían a separar y a proseguir sus caminos individuales. Cuando se producían estas uniones de dos o más reinos, escogían un bretwalda que ejercía de líder mientras duraba la unión y durante ese tiempo el resto de reinos le debían tanto reconocimiento como pago de tributos y, muy especialmente, debían responder a sus convocatorias de armas. En un principio estas uniones y elecciones de bretwaldas se producían en momentos muy concretos y para fines muy específicos – tales como enfrentamientos bélicos o intentos de invasión –, sin embargo, poco a poco fue convirtiéndose en un puesto estable. De igual modo y derivado de ello, en un principio el título sólo otorgaba superioridad al hombre que lo ostentaba, no a todo su reino sobre el resto de reinos, no obstante, terminó por otorgar la superioridad no sólo al hombre, sino al reino, como fue el caso de Egberto y de Wessex.

Antes de convertirse en rey de Wessex, Egberto tuvo importantes disputas con el rey Beothric de Wessex, Offa de Mercia y con el territorio de Kent. Disputas que le valieron tener que exiliarse y escoger como destino de destierro el Imperio Franco, concretamente la Corte de Carlomagno durante los trece años anteriores a ser coronado rey de Wessex, probablemente entre el año 789 y el 802, por lo que conoció a Carlomagno antes y después de convertirse en Emperador en el año 800. Este exilio se propició por las tensiones que se fraguaron cuando Beothric de Wessex contrajo matrimonio con la hija de Offa de Mercia, matrimonio que unía así dos dinastías rivales y que hizo que Egberto no tuviese opción al trono que pretendía. Una vez rey de Wessex, Egberto se enfrentó a los galeses occidentales, a los que derrotó en la zona de Cornualles, también se enfrentó a Beornwulf de Mercia en el año 825 en la conocida batalla de Ellandun y que supuso el principio del fin de la supremacía de Mercia. Hacia el año 827 consiguió el sometimiento de los reinos y territorios de Kent, Sussex, Surrey y Essex, siendo en el año 827 el momento en el que se fundaría el embrión del Reino de Inglaterra, con Egberto a la cabeza. En el año 829 consiguió sometimiento definitivo de Northumbria y de Mercia, aunque este último reino conseguiría desligarse posteriormente. Aunque en la serie desde el año 800 más o menos ya vemos a Egberto enfrentándose y negociando con los vikingos – a los que aparentemente les está pidiendo que le ayuden en todo este asunto de conseguir la supremacía de su reino – lo cierto es que Egberto apenas si vio a los vikingos en su reinado. Las crónicas nos hablan de un enfrentamiento de Wessex contra los daneses en el año 836 en Carhampton y otro – que se saldó con la victoria anglosajona – hacia el año 838 u 839 en Hingston Down contra unos vikingos que se habían aliado con unos descontentos galeses sometidos tiempo atrás. Aunque en esta segunda temporada de la serie no sabemos si Egberto tiene esposa, históricamente hablando éste se casó con la princesa Redburga, la cual se cree que estaba emparentada con Carlomagno – posiblemente hermana o cuñada – y con la que tuvo dos hijos y una hija, siendo el primogénito Ethelwulfo de Wessex, futuro rey y otro de los nuevos personajes de la serie. El problema principal que tiene la figura de Redburga es que no encontramos ninguna referencia a ella exceptuando una crónica muy posterior, ya del siglo XV y en la que se dice que habría sido hermana o medio hermana de la sí conocida Albruga, abadesa de Abbey.

Ethelwulfo de Wessex.

Ethelwulfo de Wessex, interpretado por Moe Dunford
Ethelwulfo de Wessex, interpretado por Moe Dunford

Ethelwulfo es otro de esos personajes que esta segunda temporada han tenido sus momentos álgidos y que se han ido abriendo paso en cuanto a importancia se refiere en el reparto de la serie. Pero, ¿quién fue Ethelwulfo de Wessex? Æþelwulf o Æthelwulf fue uno de los hijos, concretamente el primogénito, del rey Egberto de Wessex y su esposa Redburga. Nació hacia el año 806 y falleció el 13 de Enero del año 858 según las crónicas. Según éstas también, Ethelwulfo fue educado desde su nacimiento para reinar, sin embargo, no fue un hombre de grandes dotes políticas. La principal fuente de información que tenemos sobre su figura es la Crónica Anglosajona. Ethelwulfo se casó con Osburga, hija del Gran Mayordomo de Inglaterra Oslac de Hampshire y tuvieron numerosa descendencia; entre sus hijos más destacados históricamente hablando se encuentran Athelstan, que vivió entre el año 832 y el 851, y Alfredo, conocido como el Grande, y uno de los personajes más importantes de la historia de Inglaterra, que vivió entre el año 846 y el 899 y, probablemente, el rey de Inglaterra que más luchó contra los vikingos ya que se enfrentó al conocido y temido Gran Ejército Pagano o Danés cuyos líderes eran, ni más ni menos, que los hijos del legendario y mítico Ragnar Lodbrok.

Con un importante legado cedido por su padre a sus espaldas, Ethelwulfo sí estuvo en disputas constantes con los vikingos durante su reinado, como veremos a continuación. En el año 825 conquistó el reino de Kent en nombre de su padre y se convirtió en su rey hasta que sucedió a éste en el resto de reinos a la muerte de éste en el año 839, año en el que fue coronado. Sin embargo, durante su reinado el reino de Mercia consiguió independizarse aunque no recuperó la supremacía, que siguió recayendo en el reino de Wessex y sus reinos anexionados. También luchó contra los galeses, a los que derrotó de nuevo igual que hiciese ya su padre. Durante su reinado dividió el reino en dos partes; la mitad este, compuesta por Kent, Essex, Surrey y Sussex recayeron en manos de su hijo Athelstan y los territorios del oeste, Hampshire, Witshire, Dorest y Devon, se los quedó pasa sí. El punto culminante de su reinado contra los vikingos llegó en el año 851 cuando obtuvo una importante victoria contra los daneses en la Batalla de Aclea en Surrey. Esta Batalla se encuentra documentada en la Crónica Anglosajona, donde se cuenta que los vikingos llegaron con 350 naves, un número que, más que probablemente, sea una exageración típica de este tipo de documentos históricos.

Al parecer, Ethelwulfo fue un hombre tremendamente religioso que rezaba e imploraba con asiduidad para obtener el favor de Dios contra sus enemigos vikingos. A la muerte de su esposa Osburga, acontecida en el año 854, partió un año después, en el 855, hacia Roma en peregrinaje. De regreso a su reino pasó Francia, por el Imperio Franco, y se instaló durante un tiempo en la corte de Carlos el Calvo, Carlos II de Francia, el hijo menor de Luís el Piadoso y nieto de Carlomagno. Estando en su corte, Carlos el Calvo le otorgó la mano de su hija mayor, Judith Martel o Judith de Flandes, casándose en el año 856 en Francia, teniendo Judith doce años de edad y Ethelwulfo rondando los cincuenta. Este matrimonio duró muy poco tiempo, ya que Ethelwulfo falleció en el año 858. A su muerte, casaron a Judith con su hijastro Ethelbaldo, hijo de Ethelwulfo y su primera esposa Osburga, pero el matrimonio fue anulado al poco tiempo alegando causas de consanguinidad de los cónyuges. Judith regresó a Francia, donde su padre la internó en un convento, del que se escapó con Balduino II Brazo de Hierro, conde de Flandes, con quien se casó y tuvo hijos, falleciendo a los 26 años, en el 870. Durante su peregrinaje por Roma y su estancia en el Imperio Franco el hijo de Ethelwulfo, Ethelbaldo, usurpó el trono de su padre. Sin embargo, y aunque Ethelwulfo podía haberle arrebatado el trono con suma facilidad ya que contaba con más apoyos que su hijo, decidió quedarse para sí con Sussex, Essex y Surrey y ceder el resto de territorios al dominio de su vástago.

Como podéis comprobar, ninguna de las mujeres de Ethelwulfo, ni Osburga ni Judith, fueron – como sí sucede en la serie con Judith – real e históricamente e hijas de Ælle de Northumbria, ya que son dos personajes – Egberto y Ælle – que no coincidieron en el tiempo. Lo que hace aquí la serie es, de nuevo, mezclar y combinar tramas, personajes y épocas diferentes para crear su propia trama.

™ Jarl Borg.

Jarl Borg, interpretado por Thorbjørn Harr
Jarl Borg, interpretado por Thorbjørn Harr

Como otros tantos personajes de la serie, el jarl Borg es un personaje ficticio, totalmente inventado. Cuesta en la historia y mitología nórdica encontrar alguna referencia, aunque sea de similitud de nombre, con este personaje, no obstante, una de las referencias más interesantes que la serie nos da de él es que pertenece a la tribu de los Gautas. Así que vamos a movernos en esa línea. En la época histórica en la que transcurre la Segunda Temporada de Vikings, alrededor del año 800, Escandinavia no era en absoluto un territorio unificado, ni existían los reinos de Noruega, Suecia y Dinamarca como los entendemos actualmente. Las monarquías centralizadas y poderosas les eran más o menos ajenas a los vikingos y, por el contrario, lo que sí existían era toda una serie de reinos pequeños, rescoldos casi tribales, diseminados por todos los territorios vikingos. Cada uno de estos territorios tribales tenía su propio reyezuelo o líder, un jarl, por ejemplo. Y en este caso, Borg es el jarl – esto es – el líder, de uno de estos territorios.

¿Quiénes eran los gautas? Los gautas, en nórdico antiguo gautar y götar o gøtar en sueco y danés, respectivamente, eran un pueblo germánico emplazado en la zona sur de la actual Suecia, el territorio de Götaland (literalmente “la tierra de los gautas”). Junto con las tribus de los suiones y los gotlanedeses se repartían toda la zona de Suecia habitada tras la llegada de las tribus germánicas a las zonas nórdicas. Los gautas, como los suiones, dividían el territorio en pequeñas tribus que disponían de su propio líder – un jarl – y su propio Thing – la asamblea de gobierno de los vikingos – donde se trataban las decisiones legislativas y judiciales del territorio. El más importante de los territorios gautas era el distrito de Västergötland, donde se celebraba un Thing nacional, conocido como el Thing de todos los gautas. La división entre gautas y suiones, que ya venía de antes del periodo histórico que es la Era Vikinga, se mantuvo durante parte de la Edad Media, ganando cada vez más importancia el territorio de los guatas ya que éstos afirmaban ser descendientes de los godos que, aunque comparten raíz en el nombre y procedencia germánica, no son el mismo pueblo.

Bibliografía.

Este texto se encuentra recogido en mi libro:

  • SAN JOSÉ BELTRÁN, Laia. Vikingos. Una guía histórica de la serie de History Channel. Quarentena Ediciones, Barcelona, 2014.

 

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