NOTA: No es mi intención destriparle la serie a nadie, asumo que si entráis a leer los comentarios sobre la serie es porque la estáis viendo, sin embargo – y aunque no me he leído los guiones de la serie, ¡ojalá! – es probable que al hablaros de los aspectos históricos reales de la misma incurra en algún que otro spoiler involuntario.
Rey Ragnar.
Rey Ragnar.

Y aquí estamos, un año más, una temporada más, dispuestos a ver, analizar, absorber y destripar (históricamente hablando, que para casquería ya tenemos el Águila de Sangre) cada capítulo de esta nueva temporada de la serie Vikings de History Channel. Diez meses han pasado desde el último capítulo de la segunda temporada y en esos diez meses han ocurrido muchas cosas, por ejemplo, que he publicado un libro sobre las dos primeras temporadas (Vikingos. Una guía histórica de la serie de History Channel), del que me siento muy orgullosa.

Y también ha pasado tiempo, y claro, puede que estemos un tanto oxidados y se nos hayan olvidado cositas de la temporada anterior por lo que podéis hacer dos cosas; podéis comprar mi libro (ya sabéis que os lo agradecería enormemente) y también pos podéis pasar por la entrada de la web en la que os dejé tras la pasada temporada toda la información de la serie que hay en el blog, por si queréis releer comentarios, buscar cosas concretas, escenas, curiosidades o personajes y así refrescar la memoria. O, si acabáis de caer en este blog y no lo conocíais antes, os podáis poner las pilas y al día. Todo ello podéis hacerlo aquí.

Por ello, en este capítulo os voy a enlazar a lo largo de la entrada a otras entradas, personajes y otras cositas que creo que serán interesantes tanto para los que queráis refrescar la memoria como para los que sois nuevos en ello.

Dicho lo cual, no nos entretengamos más, que hay mucha tela que cortar y vamos a por ello. ¡¡AL ATAQUE (vikingo, por supuesto, al ataque vikingo)!!

Comentario-Análisis histórico del Capítulo 1 (3×01) – Mercenary.

Como hiciese en los análisis de la segunda temporada, voy a dividirlos por partes o bloques enteros dependiendo de la situación geográfica de la escena (principalmente Inglaterra y Escandinavia) para que sea más sencillo por lo que, como observaréis, el comentario no es estrictamente cronológico a lo que sucede en la serie escena por escena, pero así es más sencillo de comprender, de explicar y de asimilar ya que damos de esta forma menos saltos y menos tumbos.

Escandinavia.

¿Cuánto tiempo ha pasado? ¿En qué punto de la línea cronológica de la Era Vikinga nos encontramos? El hecho de dar una fecha exacta es complicado ya que la serie no es algo que haya hecho, sin embargo, podemos intentar aproximarnos. La temporada segunda comenzaba con un “Escandinavia 796 (tres años después del inicio de la primera temporada, que se situaba alrededor del 793 con el primer ataque vikingo documentado – como ataque, no como primer contacto – al monasterio de Lindisfarne)”. En el segundo capítulo, nos decían un “cuatro años después”, por lo que nos situábamos ya en el año 800, inaugurando el siglo IX. A partir de ahí, los cálculos debemos hacerlos nosotros mismos e intentar aproximarnos. Yo he intentado guiarme por Aslaug y sus preñeces ya que por otro lado es complicado; Aslaug tuvo a Sigurd Ojo de Sepriente y, luego, tuvo a Ivar sin Huesos que, en esta tercera temporada lo vemos como un bebé de unos ¿seis, siete, ocho meses? Así que entre embarazos y demás, podríamos decir que debemos estar alrededor del año ¿803, 804, 805? Pongámonos ahí.

Una vez establecido, a ojo de buen cubero, el momento en el que estamos en el tiempo, vayamos al geográfico. En este primer capítulo la acción escandinava se reparte entre los dominios del ahora Rey Ragnar Lodbork – esto es, Kattegat – y los dominios de Earl Ingstad (o Lagertha) en Hedeby. ¿Y dónde está Hedeby? La verdad es que no habría estado de más que de alguna forma hubiesen enseñado a los espectadores dónde cae este lugar, pero, como no lo han hecho, pues ya os lo digo yo. Y de paso os hablo de Kattegat porque no sé si en los anteriores comentarios lo hice (en el libro sí, lo podéis encontrar y es lo que os voy a exponer aquí).

Estrecho de Kattegat y asenamiento de Hedeby marcados en amarillo.
Estrecho de Kattegat y asenamiento de Hedeby marcados en amarillo.

Vamos a empezar por Kattegat, la aldea en la que vive Ragnar, su familia y el resto de personajes. Sin embargo, Kattegat realmente no es una ciudad o una aldea, sino un estrecho localizado entre Jutlandia (la península que comprende la parte continental de Dinamarca y el norte de Alemania) y la costa oeste de Suecia, que conecta el mar Báltico con el mar del Norte. El nombre Kattegat es un compuesto de kat (gato) y gat (agujero) que proviene del neerlandés, un idioma posterior a la Era Vikinga por lo que, en términos históricos, Kattegat es un anacronismo. Como podemos deducir, Kattegat como aldea no es real, sino una invención de la serie que ha cogido todo un territorio – en este caso un estrecho – y lo ha convertido en el nombre de una aldea imaginaria en la que emplazar los hechos y la trama de la serie en su vertiente Escandinava. Sin embargo, la aldea de Ragnar, como podemos ver es pequeña granja situada en un fiordo, y probablemente en el momento histórico de la serie la zona del estrecho de Kattegat contase con aldeas de ese tipo y estilo, algo muy común durante la Era Vikinga.

Reconstrucción de lo que habría sido el asentamiento vikingo de Hedeby.
Reconstrucción de lo que habría sido el asentamiento vikingo de Hedeby.

Por otro lado está Hedeby, en nórdico antiguo Heiðabýr, un nombre compuesto por heið (brezal) y býr (campo), también conocido en alemán como Haitabu. Éste fue realmente un importantísimo asentamiento comercial durante la Era Vikinga en Dinamarca, en la frontera con el norte Alemania, en el sur de Jutlandia. La encontramos documentada entre los siglos VIII y XI siendo la “ciudad” (y entecomillo ciudad ya que el concepto de ciudad como lo entendemos nosotros no lo conocían los vikingos) durante la Era Vikinga. Curiosamente (y aquí es cuando una investigando se queda ojiplática y no sabe si los guionistas lo han hecho a propósito o ha sido chiripa de la buena) se nos dice que el asentamiento se fundó alrededor del año 770 y eso lo sabemos gracias a las Crónicas Francas de Einhard, escritas en el año 804. Y diréis, ¿y qué tiene de curioso? Pues que Einar (una variante de Einhard, como os habréis dado cuenta) es el nombre de uno de los súbditos de Lagertha en Hedeby, concretamente el que conspira contra ella. Y, supongo, os estaréis preguntando también si Lagertha gobernó realmente Hedeby, y la respuesta es no. El personaje de Lagertha, en términos históricos, hace tiempo que es un personaje absolutamente inventado en la serie. Para conocer la historia real de esta mujer, podéis pinchar aquí, en el análisis histórico que hice en su día de los personajes, y veréis que es un personaje absolutamente mitológico (que sólo aparece en las Sagas y la Gesta Danorum de Saxo Gramático) y totalmente inventado a estas alturas.

Quien gobernaba en Hedeby durante este tiempo, históricamente hablando, fue Godofredo I de Dinamarca (Gøtrik o Gudrød) y lo hizo entre los años 804 y 810. Durante su reinado, Godofredo destruyó la competencia eslava de Hedeby aniquilando la vecina Reric (actual Lübeck) y absorbió para sí todo el comercio de la zona, incrementando notablemente el poder de la ciudad y el suyo propio. Además, para defenderse del Imperio Franco, hizo construir (o reconstruir) lo que conocemos como el Danevirke, una gran muralla defensiva de la que podéis leer más aquí. Así pues, parece que Lagertha se ha hecho con el poder de una de las ciudades más importantes del orbe vikingo, aunque en este caso sea más ficción que otra cosa.

Pero vamos a por más chica.

Escenas en Kattegat.

La escena de Lagertha visitando al Oráculo es interesante no tanto desde el punto de vista de lo que ella le pregunta (si tendrá más hijos, cuándo morirá…) sino desde el punto de vista de que, si nos fiamos de las anteriores temporadas, las profecías del Oráculo siempre se cumplen (véase los hijos de Ragnar o el Águila de Sangre), por lo que deberemos estar especialmente atentos a varias cosas que ha dicho; como “a la cosecha hecha con sangre” y “al timador”. Tiempo al tiempo – o capítulo a capítulo – y veremos de qué se tata. Pueden empezar a hacer sus apuestas, vikingos y valquirias.

Interesante es asimismo la conversación que mantienen Ragnar y Björn sobre la cima de la montaña, con todo Kattegat a sus pies. Las conversaciones del misterioso Ragnar (un personaje que durante la primera temporada, he de reconocer, no me caía nada bien, pero que ese halo de enigma ha convertido en uno de mis favoritos a día de hoy) son siempre interesantes y dejan mucho que ver. Por ejemplo, en este caso lo que podemos ver es que, si bien padre e hijo tienen el mismo objetivo, esto es, partir hacia Inglaterra cuando llegue la primavera (momento en el que se iniciaban las campañas de saqueo, colonización, comercio, etcétera), el fin es muy distinto: Björn desea saquear, seguir luchando y conquistando. Y Ragnar desea lo que lleva deseando desde el capítulo primero, tierra en la que vivir mejor y cultivar.

Arriba: Maqueta de la ciudad vikinga de Birka (Foto by Leif-Arne Furevik). Abajo, vista de Kattegat. Comparativa.
Arriba: Maqueta de la ciudad vikinga de Birka (Foto by Leif-Arne Furevik). Abajo, vista de Kattegat. Comparativa.

Esto es interesante desde el punto de vista de las causas y motivos de la diáspora vikinga. En la serie parece ser que se centran especialmente en explicar que los vikingos cogieron el petate y se fueron a saquear media Europa por causas de carácter económico; esto es, que la tierra no era buena, que no podían cultivarla y que se morían de hambre. Sin embargo, es una visión sustancialmente reduccionista (y nos llevaría tres artículos completos hablar de por qué los vikingos iniciaron su expansión y no es el lugar ni el momento), no obstante, lo que sí os diré es que a día de hoy reducir el motivo del periplo vikingo a “no tenían tierras” o “había superpoblación” o “hacía mucho frío” o “querían ser más ricos”, está más que superado y no puede simplificarse tanto. Lo interesante, como os digo, es que también parece que la serie nos intenta dejar ver que los motivos de querer irse son muchos y muy variados según los personajes y eso es importante ya que, para mí, las causas de la diáspora fueron un amalgama de muchos motivos. Prometo un artículo extenso sobre ello. Palabrita de Thor (y, de hecho, en mi próximo libro que saldrá prontito, le dedico muchas páginas al tema).

Los vikingos quieren ir a Inglaterra para reclamarle las tierras que Egberto les ha prometido, y yo aquí aprovecho para recordaros varias cosas; en primer lugar, que el Rey Egberto de Wessex y Ragnar Lodbrok jamás coincidieron en el tiempo, ni en el espacio; y en segundo lugar, que Egberto no fue quién le entregó tierras a los vikingos (sino uno de sus predecesores, Alfredo el Grande) y no a Ragnar Lodbrok (sino a un líder vikingo llamado Guthrum) y que no fue en el año 800 y poco, sino alrededor del año 878. En el análisis histórico del capítulo 4 de la temporada pasada me dediqué a desenredar este ovillo y a explicar cómo era Inglaterra en este momento, lo que se conoce como la Heptarquía Anglosajona y las tierras que ocuparon los vikingos, el Danelaw. Le podéis echar un ojo aquí.

En Kattegat también tenemos la trama de Thorunn y Björn (y no os hacéis una idea de lo mal que me cae el personaje de esta buena moza, no os la hacéis, por lo absurdo que es). Thorunn quiere luchar. Thorrun quiere ser sjkladmö, quiere ser shieldmaiden, quiere ser Lagertha. Y le importa un bledo el resto. Recordemos que hasta hace tres días Thorunn era una esclava – a la que libera Aslaug y os conté cómo podía pasar eso en este análisis – y ahora no sólo es la mujer del hijo del rey (no sabemos si se han casado o no) y sino que quiere ser guerrera. El tema de las mujeres guerreras vikingas ha hecho correr ríos de tinta, la mayoría sin demasiado atino y acierto, alimentando un mito que no es y dándolo por válido. Hace unos meses, a raíz de una noticia malinterpretada que salió sobre el tema – para más inri ilustrada con una foto de la actriz que interpreta a Lagertha –, decidí dedicarle un artículo, el más visto del blog a día de hoy, para alcarar el tema de las mujeres guerreras. Os lo dejó aquí para que os lo leáis, porque es largo y cortaría sobremanera el hilo de la explicación. Sólo quiero que tengáis en cuenta que, aunque aparezcan a porrillo en la serie, las guerreras vikingas son más bien mitológicas aunque, reconozcámoslo, le dan un toque especial a la serie. Pero separemos ficción de realidad. O mito de historia, mejor dicho. No obstante, lo que realmente es un despropósito en esta escena es que Thorunn, porque es más chula que un ocho, se quiera ir de saqueo cuando probablemente está embarazada. Eso es un disparate, aquí, en la china popular y en la Era Vikinga. Ninguna mujer en su sano juicio se iría de saqueo estando encinta, por motivos obvios. No tiene sentido y no le encuentro la justificación o lo que quieren demostrar los guionistas de la serie con esto, ¿que las mujeres vikingas eran unas súperwoman que se iban a conquistar Inglaterra embarazadas? Eso no es ni ser fuerte, ni ser dura, eso es una temeridad que, como digo, ninguna mujer en su sano juicio, guerrera o no, haría. En el siglo XXI y en el siglo IX.

Ragnar jugando junto a sus tres hijos; Ubba, Sigurd y Hvitserk.
Ragnar jugando junto a sus tres hijos; Ubba, Sigurd y Hvitserk.

La escena de Ragnar jugando con sus hijos Sigurd, Ubbe y Hvitserk me ha gustado mucho, muchísimo. Y diréis, pues vaya tontería de escena que no aporta nada. Pero no, yo creo que esconde mucho más. Aunque muchos luchamos – haciendo historia de verdad – por desterrar era imagen distorsionada de los vikingos como unos señores muy salvajes y muy sanguinarios, lo cierto es que no lo eran más que cualquier otra sociedad de su época. La guerra es la guerra y una batalla es una batalla. No vamos a entrar en eso, porque se nos iría de las manos, pero a lo que voy es a que esta escena nos enseña, nos muestra, que los vikingos, como tantas otras sociedades, eran gente normal y corriente que en sus casas y en sus granjas cuidaban y jugaban con sus hijos. Y sabemos que los vikingos tenían gran estima por sus vástagos. Sí, es el siglo VIII-XI y la infancia no era la que es hoy; los niños ayudaban en la granja desde que podían, los niños eran miembros activos de la comunidad desde que podían serlo, y aprendían oficios porque debían ser útiles, eso no lo vamos a negar porque sería absurdo, pero también sabemos que tenían juguetes y espacios para jugar, que se tenía cuidado de ellos, que eran importantes, que no eran simples herramientas de trabajo.

Asalug con Ivar "Sin Huesos". Se le pueden apreciar las piernecitas deformes.
Asalug con Ivar “Sin Huesos”. Se le pueden apreciar las piernecitas deformes.

Y entonces entra en escena Alsaug, la demacrada Aslaug, con Ivar, el niño deforme que tuvieron en la temporada pasada al que, por primera vez, Ragnar llama “Boneless (Sin Huesos)”. Ya os conté sobre él y sobre el resto de hijos de Ragnar Lodbrok en los análisis de la Segunda Temporada, pero para refrescar la memoria, si os apetece, podéis leer sobre ellos aquí. Lo que sí que vemos es que, aparentemente, Ivar es un tabú y algo “extraño” ya que al entrar en la sala con Asalug se hace el silencio e, incluso, Ragnar hace salir a los otros tres niños. Tal vez para no molestar al pequeño, tal vez porque los vikingos no estuviesen acostumbrados a los niños con malformaciones ya que, como sabemos, practicaban el infanticidio (cosa que podéis leer en el comentario del capítulo 8 de la temporada pasa, precisamente llamado Boneless, pinchando aquí).

Floki se va muy enfadado porque es muy feliz.
Floki se va muy enfadado porque es muy feliz.

La escena de Floki y Helga no tenía pensado comentarla, pero muchos me habéis hecho preguntas en las redes sobre el comportamiento de Floki y su “estoy histérico y paranoico porque soy demasiado feliz”. El caso es que dice una frase concreta que es “las familias no deberían ser felices” o algo así y muchos me habéis preguntado si es que los vikingos creían eso. La respuesta es no, nada de eso, ser feliz no era en absoluto considerado algo malo, de hecho a los vikingos sabemos que les encantaban las fiestas, los banquetes, las borracheras, los juegos de todo tipo… Yo creo, más bien, que es la forma que tienen los guionistas de la serie de mostrarnos ese carácter extraño y ambiguo de Floki, tal vez intentando asemejarlo al dios Loki, como muchos creen.

Ragnar mirándole las marcas de la crucifixión a Athelstan.
Ragnar mirándole las marcas de la crucifixión a Athelstan.

Otra escena de Kattegat que merece especial mención es ésa en la que Athelstan y Ragnar hablan sobre dioses y religión. Personalmente, la relación que mantienen ambos personajes me parece uno de los mayores aciertos de la serie ya que nos enseña que las cosas no eran blancas o negras, nos muestra los conflictos morales de los personajes en torno a la religión, algo que, seguro, ocurrió durante la Era Vikinga en ambos bandos. Ragnar le dice a Athelstan que sabe que está atrapado entre su antiguo dios – el cristiano – y sus nuevos dioses – los paganos de los vikingos – y que a él le pasa lo mismo, sólo que a la inversa. Y es que ya hemos visto los acercamientos de Ragnar a la religión cristiana, sin ir más lejos, en el último capítulo de la Segunda Temporada cuando le pide al monje vikingo que le enseñe a rezar un Padre Nuestro. Me voy a reservar el hablaros sobre la cristianización de Escandinavia para más adelante por si en algún otro capítulo se vuelve a tratar el tema, sin embargo, os apuntaré un par de cositas; primero, el Ragnar de las Sagas no se convirtió al Cristianismo y, segundo, aunque misioneros cristianos ya los había pululando y predicando por Escandinavia – por lo menos – desde el siglo VII, la Cristianización total y “oficial” (entrecomillo oficial porque los antiguos cultos perduraron muchísimo más en el tiempo) se produjo alrededor del año 1000 d.C. Sin embargo, siguiendo con esta interesantísima conversación que mantienen ambos personajes, destacaremos eso que le dice Ragnar a Athelstan cuando le explica que irá con él a Wessex y que será su Juan Bautista. Seguro que muchos ya sabéis quién este personaje, pero por si las moscas, os cuento que Juan Bautista fue un predicador judío que vivió aproximadamente entre los años 5 a.C. y 28 d.C. y que es considerado como el precursor de Cristo ya que, según Lucas 3:1-3 comenzó a predicar y bautizar en el desierto. Se le considera como profeta por el cristianismo, el islam y el bahaísmo.

Y entonces llega Torstein con un problemilla, y es que parece que ha dejado embarazadas a dos mujeres y no sabe qué hacer, a lo que Rollo le contesta que se case con ambas, que a una la tenga como esposa oficial y a la otra como concubina. De la poligamia ya hablamos la temporada pasada y ya dijimos que en el mundo vikingo existía y estaba aceptada en algunos casos – y debemos desechar de nuestra mente todo concepto de amor y relación de pareja actual –, sin embargo, generalmente esta poligamia la practicaban los hombres con concubinas esclavas que apenas tenían derechos, aunque existía – según los cronistas normandos – el matrimonio more danico; un matrimonio en el que el vikingo tenía más de una esposa y, si bien no sabemos si se consideraba oficial o no, los hijos fruto de este matrimonio sí eran reconocidos oficialmente e, incluso, tenían acceso a la herencia y al trono.

Reparando y preparando los barcos.
Reparando y preparando los barcos.

Y llega el momento en el que los vikingos preparan su viaje a Inglaterra y les vemos reparar los barcos y llenaros con los suministro para el viaje, ya que, según vemos, se disponen a colonizar (ya que vemos que no sólo embarcan guerreros, sino también mujeres, niños y enseres. Reparar los barcos era algo que se hacía durante los meses de invierno, para que al llegar la primavera estuviesen listos para volver a zarpar, fuese su cometido el que fuese.

En la escena no se aprecia si los barcos son distintos, pero os voy a contar que no todos los barcos vikingos eran iguales; los barcos de guerra se llamaban långskip y eran esbeltos, ligeros y con un calado poco profundo que les permitía no sólo remontar ríos, sino llegar prácticamente hasta la orilla y, además, ser transportados por tierra si así era necesario. Esto era así ya que el equipaje de viaje que se llevaba a una incursión era el estrictamente necesario; víveres para el viaje y las armas para luchar. Sin embargo, existían unos barcos más grandes, más anchos, menos esbeltos y con un calado mucho mayor, llamados knarr o knorr, que eran los que se utilizaban para el comercio o, en el caso, para la colonización, ya que permitían transportar más cosas, como enseres, víveres, más tripulación, etcétera. En cuanto a la colonización de Inglaterra, ya hemos hablado de que en estrictos términos históricos, no se produjo en este momento histórico ni por estos protagonistas, por lo que no insistiremos más en ello en este análisis.

Mujeres, niños y enseres a bordo de los barcos.
Mujeres, niños y enseres a bordo de los barcos.

Y, para finalizar con la parte de Escandinavia, vamos a hablar de peinados ya que ojiplática me quedé al ver los peinados de guerra que se han marcado los de la serie, vamos, que ni la Pasarela de Guerra Llonguerarsson Campaña de Saqueo Primavera/Verano. Las manos a la cabeza es poco. Una cosa es hacer unos peinados más atractivos para enganchar más al público, que es lo que vienen haciendo desde la temporada uno (como en vestuario, que ya sabéis que es más bien poco histórico, otro día hablaremos más en detalle del vestuario), y la otra lo que les está pasando en esta tercera, que se les está yendo de las manos. Y no es que no me gusten, si me parecen fantásticos, pero como aquí se trata de que yo os cuente lo que es verdad y lo que es mentira, pues vamos al lío histórico.

Lagertha y el nido de los cuervos de Odín que le están gestando en el tupé. Cada día más enorme.

Peinado de Lagertha.
Peinado de Lagertha.

Thorunn en Los (viking)Juegos del Hambre con esparadrapo en las trenzas.

Peinado de Thorunn
Peinado de Thorunn

Torstein el Hipster. Que le falta la camisa de cuadros y las gafas de pasta. Porque el hacha ya la tiene.

Peinado de Torstein; media cabeza trencitas, media cabeza melena corta.
Peinado de Torstein; media cabeza trencitas, media cabeza melena corta.

Y me diréis ¿y por qué no podían llevar esos peinados? Pues a ver, por poder…. Pues podrían. Si tuviesen rizadoras, si tuviesen planchas, si tuviesen instrumental de peluquería de alto standing, podrían. El problema en el fondo y dejándonos de tonterías y gracias, es puramente práctico, más que estético per se. Vamos a centrarnos en el peinado de Lagertha y de Thorunn. Las trenzas son monísimas, divinas, estupendas y maravillosas y combinadas con el pelo suelto quedan de muerte. Pero son cero prácticas si donde nos vamos es la guerra, no a un desfile. El pelo suelto es poco funcional y tienen poco o ningún sentido en una batalla por varios motivos;

  • Menos visión. El pelo se mueve y se nos mete en los ojos y nos tapa la cara con los movimientos.
  • El pelo se enmaraña y molesta a uno mismo y, en un muro de escudos, al de al lado.
  • Resulta muy fácil para el enemigo tirar de él y provocar caídas y desestabilizar.

Sabemos por crónicas y demás textos de la época que los guerreros solían llevar el pelo corto y recogido, precisamente por todo esto que comentamos. Si queréis saber más cositas sobre los peinados en la Era Vikinga, podéis hacerlo pinchando aquí.

Escenas en Hedeby.

Kalf.
Kalf.

En Hedeby conocemos a uno de los nuevos personajes de esta temporada, Kalf, el nuevo mejor amigo de Lagertha (no sabemos en cuántos sentidos, pero hemos de reconocer el buen gusto de la jefa). Buscando información sobre si Kalf tiene algún homónimo interesante en la historia, pues he de confesaros que poco he encontrado más que algunas pinceladas etimológicas: Kalf provendría el holandés antiguo kafl, del nórdico antiguo kalfr y de la raíz protogermánica *kalbaz, y en los tres casos vendría a significar algo así como joven toro, vaca o bovino. Vamos, que no le veo yo la relación. No obstante, me parece interesante el personaje por el enfoque que le da Lagertha de “eres mi primer hombre” en el plano de que ella es la jefa, la líder de su ejército (ya hablaremos de si las mujeres vikingas iban a la guerra, eran líderes políticos o militares). En términos estrictamente históricos, el año 800 y poco aún es un poco pronto como para hablar de grandes reyes ejércitos vikingos o de estructuras militares muy definidas y desarrolladas, eso llegaría un poco después, no obstante, como la serie va de anacronismos, vamos a echar pelillos a la mar y vamos a dar por sobreentendido que Lagertha tienen un potente ejército y que es un gran rey, de esos que tienen séquitos y hombres de confianza y hombres cercanos. En este caso, podríamos hablar, por ejemplo, de un hird, que proviene del vocablo en nórdico antiguo hirð y del anglosajón hir(e)d, significa literalmente familia, séquito o corte, aunque hay también quien cree que deriva del termino altoaleamán heirat, que significaba matrimonio. Sin embargo, y una acepción que comparten todos estos vocablos, es la que significa cuerpo de hombres y es lo que parece que fueron. Es un término incierto ya que nos aparece principalmente en las Sagas que, como hemos visto en numerosas ocasiones ya, son unos escritos que se realizaron a partir del siglo XII y XIII, cuando la Era Vikinga había llegado a su fin, por lo que es difícil establecer a ciencia cierta si fue un cargo que tuvieron los vikingos durante sus trescientos años de existencia. En algunas fuentes danesas aparece el término hlid or lið para designar a los guerreros vikingos seguidores de Canuto el Grande. Sin embargo, parece que fue un cargo principalmente en activo en Noruega – si fue en época vikinga o no, tampoco lo sabemos a ciencia cierta – caracterizado por ser un séquito informal de compañeros de armas durante la Edad Media, que se ha llegado a mezclar o confundir con los huskárl. No obstante, parece ser que más que un cuerpo de guardias como eran éstos, el hird habría sido más una especie de corte noble, cercana al monarca en calidad de unidad familiar. Y dentro de este hird, había distintos puestos o rangos, como por ejemplo el forungi – o comandante en términos más actuales, pero para entendernos – que bien podría ser el cargo de nuestro nuevo amigo en el hird de Lagertha.

Sin embargo, parece que Kalf y Einar se traen algo entre manos contra Lagertha, pero yo no sé si me atrevo a aventurar nada, ya que en esta serie las traiciones a veces parecen lo que son, y otras no (y, si no, recordad a Floki en el último capítulo de la Segunda Temporada, que más de uno no se esperaba lo que finalmente fue).

Inglaterra.

Ya hemos comentado en el apartado de Escandinavia que los vikingos ya están dispuestos a colonizar Inglaterra y ya os he comentado que si bien eso sucedió, con una parte de la misma que se llamó Danelaw, no fue ni en ese momento histórico, ni por esos protagonistas, así que ya no vamos a entrar más en ello, al menos no en este análisis.

Banquete en la corte del Rey Egberto.
Banquete en la corte del Rey Egberto.

Y llegan a Inglaterra y claro, aquí cada uno habla su idioma y Athelstan, que es ya bilingüe, es que el que hace de traductor (y Ragnar también está muy versado en la lengua de los anglosajones, pero el resto no). Esto ya lo dejaron entrever la temporada pasada, sin embargo, creo que en este primer capítulo lo han remarcado mucho más. Obviamente, aunque la serie sea en inglés por temas obvios, lo que nos están dejando entrever – muy acertadamente – es que vikingos y anglosajones hablaban idiomas diferentes. O no tan diferentes. Nórdicos y anglosajones compartían raíz en su idioma, la raíz germánica que a su vez procedía de la raíz indoeuropea. Los vikingos del siglo VIII y XI hablaron lo que conocemos como nórdico antiguo; una lengua germánica hablada por los habitantes de Escandinavia y sus colonias de ultramar desde los inicios de la época vikinga hasta el siglo XIV aproximadamente. Esta lengua surgió del protonórdico durante el siglo VIII y, al evolucionar, acabó dando lugar a todas las lenguas escandinavas modernas (noruego, danés, sueco, islandés, feroés…). Los anglosajones hablaban lo que conocemos como inglés antiguo, anglosajón o ænglisc; una forma arcaica del inglés moderno que se habló en buena parte de la Inglaterra y la Escocia actual entre los siglos V y XII. Se trata de una derivación de la rama germánica occidental, estrechamente relacionada con el frisón antiguo y el sajón antiguo, por lo que el anglosajón presentaba influencias del nórdico antiguo. Por ende, aunque un anglosajón y un vikingo hablaban idiomas ya distintos, el sustrato era el mismo, por lo que podrían haberse entendido entre ellos sin una dificultad acusada.

Durante el banquete que comparten los vikingos con el Rey Egberto y su corte los hombres del norte se enteran de que los hombres que dejaron allí como mercenarios (voluntarios) para luchar con Mercia por el trono del reino no sobrevivieron ya que el ejército mercio era superior. Y entonces entra en escena el esperpento del personaje de Kwenthrith de Mercia; el personaje más anacrónico y gratuito, me atrevería a decir, de toda la serie. Os recomiendo que os leáis el apartado donde os explico quién es para que lo veáis vosotros mismos y entendáis que toda esta parte de la historia de Mercia que están contando en la serie no tiene nada, pero nada, de histórica. Podéis hacerlo aquí para saber quién era ella y aquí para saber de qué va la historia de Mercia, la de verdad.

La princesa de Mercia yéndose a la batalla con los vikingos.
La princesa de Mercia yéndose a la batalla con los vikingos.

Kwenthrith les dice que si ahora ellos luchan con ella – o para ella – entonces sí ganarían a las fuerzas de su tío Brithwulf y de su hermano menor Burgerd que, si os habéis leído los enlaces que os he dejado sobre ella, ya habréis deducido que son personajes absolutamente inventados también. Parece que a Ragnar esta oferta no le hace demasiada gracia, pero Egberto – que es más listo que nadie – le dice que sus súbditos están un poco inquietos por el hecho de que les haya cedido tierras a los hombres del norte y que, si hiciesen el favorcillo de luchar para la causa de la princesa ninfómana, se ganarían el aprecio de la gente. Así que claro, qué remedio, los vikingo se lían la manta a la cabeza y para Mercia que se van a lo que, considero, otro de los esperpentos del capítulo la batalla final. Por dos motivos; el primero, por la batalla en sí y, el segundo, por la princesa. Vayamos por partes. ¿Qué hace la princesa Kwenthrith yéndose a la batalla en el barco con los vikingos? Yo no sé en qué están pensando los guionistas a veces, pero es que no tiene sentido alguno; primero, porque no sabe luchar, no es una guerrera, ni la líder de ningún ejército, segundo, porque hay que estar pendiente de ella y de que no le pase nada y, tercero, porque eso la convierte en un enorme estorbo. Y luego, claro, ahí la tenemos bailando con los vikingos, poseída por el espíritu de las setas alucinógenas que les debieron sobrar del festival de Uppsala. Y no digo que las mujeres no puedan ir sólo con hombres, ni que no puedan bailar, ni nada de eso – no se me entienda ahora mal – lo que digo es que estamos hablando de una mujer del siglo IX, cristianísima, y eso no se sostienen por ningún sitio históricamente hablando.

Kwenthrith poseída por el espíritu de las setas.
Kwenthrith poseída por el espíritu de las setas.

En segundo lugar, la batalla; ¿pero a quién se le ocurre dividir un ejército a los dos lados de un río – el Humber – cuando el que te ataca llega, precisamente, por ese río? Los anglosajones probablemente no fueron los mejores guerreros de su época, como tampoco probablemente lo fueron los vikingos, pero, ¿esto? ¿Qué mensaje nos está lanzando la serie con esto? La única explicación que se me ocurre es la siguiente; si recordáis en la temporada pasada, Athelstan y el rey Egberto tuvieron una conversación en la que éste primero le explicaba al segundo que los anglosajones no sabían luchar apenas, pero que según leía en esos documentos romanos que poseía, éstos sí sabían hacerlo y tenían mejores tácticas. Y entonces le explica que pondrá a prueba esas tácticas en la siguiente batalla contra los vikingos y, si recordáis también, es cuando los vence – o prácticamente los vence –. ¿Tal vez sea un intento de seguir dando esa impresión de que los anglosajones no eran grandes guerreros? ¿Es un intento de ensalzar a los vikingos como guerreros? Veremos.

Athelstan, Lagertha y Egberto de camino a las nuevas tierras de los vikingos.
Athelstan, Lagertha y Egberto de camino a las nuevas tierras de los vikingos.

Por otro lado tenemos a Lagertha, Athlestan y el Rey Egberto que se van caminito a que éste les enseñe a los vikingos las tierras que les ha cedido para que se establezcan. Y por el camino vemos que el rey tiene bastante interés por Lagertha, a la que califica como una mujer diferente, que en Inglaterra no hay. Curioso, ya que tras la caída del Imperio Romano Inglaterra recibió la migración de varios pueblos germanos como los jutos, anglos, sajones y frisones. Estos pueblos, además de la raíz lingüística, compartían con los vikingos la raíz y el sustrato mitológico de la mitología germánica – y es que la mitóloga nórdica es una derivación de la germánica – que era procedente, a su vez, de una raíz aún más primitiva, la indoeuropea (que abarcaba no sólo religión, sino lengua y cultura). Vamos, que en términos prácticos, los anglosajones son los primos hermanos de los vikingos y comparten, por decirlo de alguna manera, abuelos. ¿Conquistará Egberto a Lagertha con tierras, termas romanas y mucho oro cristiano? Impaciente estoy de ver qué pasa con esta trama. También vemos cómo Egberto alimenta el dilema moral y religioso de Athelstan, llevándolo otra vez a esa sala con todos esos tesoros de tiempos paganos, ese scriptorium con el que al monje le hacen los ojos chiribitas y, sobre todo, devolviéndole el crucifijo. Pero no es el único que tiene, aparentemente, dilemas morales y religiosos ya que el propio Ethelwulfo, el hijo del Rey Egberto, que se ha ido a luchar con los vikingos, le dice al cura que cómo puede ser que ellos los cristianos puedan tener un dios y los vikingos tantos y que cómo pueden convivir, para terminar preguntándose quién de los dos bandos estará equivocado.

Bibliografía:

La bibliografía que he utilizado para este apartado es enormemente extensa, ya que he ido utilizando todo aquello que llevo investigado hasta la fecha. Por ende, mencionarla entera sería demasiado largo por lo que, si estáis interesados en algún punto en concreto de todo lo que he dicho, decídmelo y os daré las referencias bibliográficas exactas.

Puedes consultar además (contiene partes):

  • SAN JOSÉ BELTRÁN, Laia. Vikingos. Una guía histórica de la serie de History Channel. Quarentena Ediciones, Barcelona, 2014.
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