Beltane Fire Fest, Calton Hill (Edimburgo – Escocia), 2006.
Beltane Fire Fest, Calton Hill (Edimburgo – Escocia), 2006.

Beltane o Bealtaine (Buenfuego en irlandés ) es un antiguo día festivo celebrado el 1 de mayo en el hemisferio norte y el 31 de octubre en el hemisferio sur, a medio camino entre el equinoccio de primavera y el solsticio de verano. Históricamente esta festividad se celebraba en Irlanda, Escocia, Galicia y en la Isla de Man. En las otras regiones con cultura celta como Gales, Bretaña y Cornualles había festividades similares el mismo día. Contemporáneamente, sobrevive con prácticas folclóricas en los territorios celtas y en la diáspora, además de experimentar cierto grado de renacimiento en recientes décadas. En irlandés moderno Mi na Bealtaine (Mes de Bealtaine) es el nombre del mes de mayo, aunque a menudo se abrevia como Bealtaine, conociendo al día festivo como Lá Bealtaine.

Es uno de los cuatro festivales de temporada Gaélicos: Shamain(1 de noviembre), Imbolc (1 de febrero), Beltane (1 de mayo) y Lughnasadh (1 de agosto).

Las primeras menciones a la Beltane las hallamos en la antigua literatura irlandesa procedente de la Irlanda Gaélica. De acuerdo con los primeros textos medievales, la Beltane se celebraba el 1 de mayo y marcaba el inicio del verano. Los textos dicen que, para proteger el ganado de las enfermedades, los druidas encendían dos fuegos “con grandes conjuros ” y conducían el ganado entre ellos.

Vamos a desgranar esta historia.

El Origen de La Beltane.

Para los celtas, la noche de Beltane marcaba el comienzo de la temporada de verano pastoral, era el momento en el que el ganado se llevaba hacia los pastos verdes y a las tierras de pasto de las montañas. Los rituales se llevaba a cabo en este momento para proteger a los animales de cualquier daño, tanto natural como sobrenatural y ello pasaba por el uso del fuego como elemento mágico y simbólico, el fuego como elemento purificador y protector. Y no sólo se pretendía proteger a los animales, sino que esto era extensible a los cultivos e, incluso, a las personas. Los paganos creían en el , descrito como “los espíritus” o “las hadas”, seres que se creían especialmente activos alrededor de las fechas de la Beltane y de Samhain y estas festividades lo que buscaban era apaciguar y tener contento al . Era un festival de optimismo, de regeneración y de fertilidad y crecimiento que dejaba atrás el invierno para dar comienzo poco a poco al verano.

¿Cómo se celebraba la Beltane? Pues como hemos dicho, con fuego. Una de las principales actividades de la festividad consistía en encender hogueras en las montañas y colinas con ritual y significado político en Oidhche Bhealtaine (La víspera de Bealtaine). En la antigua Irlanda, la hoguera de Bealtaine principal se encendía en la colina central de Uisneach ‘El ombligo de Irlanda’, el centro de rituales del país, el cual se encuentra ahora situado en Westmeath. Se consideraba que el fuego, el humo y las cenizas tenían poderes protectores y regeneradores. Por ello, el pueblo y los animales se reunían y caminaban alrededor de las hogueras, algunas fuentes apuntan que entre dos hogueras e. incluso, se saltaba por encima de las llamas o las brasas. Los fuegos de los hogares se apagaban y se encendían de nuevo directamente de la hoguera de Beltane, para hacer extensibles sus poderes al interior de todas las casas. Puertas, ventanas, establos se adornaban con flores de color amarillo, tal vez porque evocan el fuego. Además del fuego, en la Beltane tenía su parte importante el agua; se visitaba lo que se conocía como pozos santos y, además, se creía que el rocío de la Beltane aportaba belleza y ayudaba a mantener la juventud.

De ayer a hoy: La Beltane hasta la actualidad.

Con la llegada del cristianismo a los territorios celtas la práctica y la celebración de la Beltane parece que se fue perdiendo progresivamente. Con la llegada del Romanticismo y el interés por la recopilación de lo que llamamos “la cultura popular” por parte de las élites, muchos relatos de costumbres alrededor de la Beltane fueron registrados por folcloristas y otros escritores desde finales del siglo XVIII hasta el siglo XX. A mediados del siglo XX apenas se mantenía la costumbre en algunos lugares muy concretos, sin embargo, es a partir de este momento cuando el neopaganismo celta y el wiccanismo han hecho resurgir las tradiciones paganas, entre ellas la Beltane, como una nueva fiesta religiosa.

En Irlanda, las hogueras en Oidhche Bhealtaine parecen haber sobrevivido únicamente hasta la actualidad en el condado de Limerick, especialmente en la ciudad de Limerick, con su noche de hoguera anual, aunque, como apuntábamos, cada vez más grupos culturales han expresado interés en revivir la celebración como un intento de reavivar el folklore y la historia del territorio. Desde 1988, la noche del 30 de Abril se celebra el Festival del Fuego de la Beltane en la colina de Calton, en Edimburgo (Escocia).

Reminiscencias de la Beltane en la península Ibérica

En el norte de la península Ibérica también hay presencia de celebraciones ancestrales en estas fechas. En Galicia, territorio celta, se celebraba con una recogida nocturna en los campos de cultivo con antorchas llamadas fachucos, cuyas cenizas eran esparcidas por la tierra. En Cantabria, el primer día de Mayo se celebra desde tiempo inmemorial la fiesta de la Maya, o Consagración de la Primavera, en la que se planta un gran tronco de árbol en el centro de las aldeas, y se lo engalana con cintas y ramas de colores, con una clara simbología de reverencia fálica que se relaciona con la fertilidad de la estación primaveral. Se elige también a la Mayadama, una moza que es vestida con ropas blancas adornadas con flores y motivos vegetales. En todas las tierras del centro de la Península se celebra también ancestralmente el “pingado del mayo“, como inicio de la primavera, con especial tradición en las tierras altas de Castilla, especialmente de Segovia, Burgos y Soria.

Y, de regalo, un tema para acompañar el día. Omnia – Tine Bealtaine.

Bibliografía.

  • ANAHER, Kevin. The Year in Ireland: Irish Calendar Customs. Mercier, Dublín, 1972.
  • CHADWICK, Nora. The Celts. Penguin, London, 1970.
  • DAMES, Michael. Mythic Ireland. Thames & Hudson, London, 1992.
  • MACKILLOP, James. A Dictionary of Celtic Mythology. Oxford University Press, Oxford, 1998.
  • Wikipedia.