Hervör muriendo tras  la batalla con los hunos. Una pintura de Peter Nicolai Arbo. Hervör o Hervor es el nombre de varios personajes femeninos legendarios, que aparecen en la saga Hervarar y algunas secciones de la Edda poética, también es una valquiria de la mitología nórdica que casó con Völundr y aparece en el Völundarkviða.
Hervör muriendo tras la batalla con los hunos. Una pintura de Peter Nicolai Arbo. Hervör o Hervor es el nombre de varios personajes femeninos legendarios, que aparecen en la saga Hervarar y algunas secciones de la Edda poética, también es una valquiria de la mitología nórdica que casó con Völundr y aparece en el Völundarkviða.

Dicen que rectificar es de sabios y hay que reconocer el mérito de querer enmendar un error. Hace unos meses saltaba a la luz una noticia absolutamente tergiversada sobre las mujeres vikingas, producto de una mala traducción e interpretación de un estudio que había salido a la luz unos años antes y que, de repente, en otoño del 2014 saltó a la palestra de nuevo, pero de forma errónea.

El titular rezaba que “Un estudio arqueológico de sus restos en Gran Bretaña afirma que la mitad de los combatientes eran mujeres” y, en realidad, no era en absoluto esto lo que decía el estudio original. Por ello me decidí a escribir un artículo en este blog, que muchos habréis leído, intentando explicar un poco todo el asunto; se titulaba “La mitad de los guerreros vikingos… NO ERAN MUJERES. Y otras formas de tergiversar la historia” y podéis leerlo pinchando sobre el título.

Sin embargo, hace unas semanas uno de los redactores del ABC, con quien ya trabajé el mes pasado asesorándole para otro artículo sobre vikingos, me volvió a llamar, esta vez para hablar de mujeres vikingas, desde una perspectiva bélica y con la intención de llevar a cabo un artículo lo más acotado históricamente y lo más riguroso posible; “Las increíbles mentiras históricas sobre las «promiscuas guerreras» vikingas”, que podéis leer pinchando aquí.

El titular es muy llamativo, sí, pero sabéis que en periodismo hay que captar al público aunque luego en el contenido ya te pongas más serio, cosa que tampoco me parece mal. Como con el anterior artículo para el que estuve asesorando, ya sabéis que no lo he escrito yo, mi labor ha sido contribuir respondiendo una enorme batería de preguntas con las que luego el periodista ha construido algunas partes del artículo que, creo, le ha quedado bastante, bastante, bien. O al menos después de dos horas de charla – que dan para mucha información que no se puede poner toda en el artículo – se ha recogido bastante bien el mensaje. No se trata de ser machista, ni de menospreciar a las mujeres (ya bastante menosprecio me parece a mí tener que masculinizarlas muchas veces para que así sean “guays” e “importantes”, como si históricamente no lo hubiesen sido de por sí…), ni de negar rotundamente que las mujeres lucharon, no, se trata simplemente de circunscribir las cosas en su contexto histórico real.

Espero que os resulte interesante.

 

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