Vamos a seguir con el apartado del blog dedicado a las recomendaciones bibliográficas y hoy le toca el turno a un pack vikingo de lo más interesante: las dos revistas que Desperta Ferro Ediciones le dedica a los hombres del norte y que yo he usado en numerosas ocasiones como referencia bibliográfica para mis artículos.

Os las traigo porque son obras muy completas con un aparato gráfico magnífico (una de las cosas por las que más destaca la editorial) en las que podéis leer distintos artículos escritos por especialistas en la materia que abordan distintos temas, mayormente relacionados con el mundo militar. Además, como no suele ser del todo habitual en los libros relacionados con el mundo vikingo, son publicaciones relativamente actuales, en español y, sobre todo, fáciles de conseguir.

Sin más preámbulos os dejo la información de cada una.

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Desperta Ferro Antigua y Medieval n.º 3, La herencia vikinga (enero 2011)

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La herencia vikinga

Vikingo ha sido sinónimo de guerrero, pirata, saqueador y extorsionador, pero también debería serlo de colono, fundador de ciudades,literato y constructor de los mejores barcos de su tiempo. Una vida corta e intensa para este pueblo que acabó disolviéndose entre unos descendientes escandinavos que pronto se olvidaron de sus antepasados o entre aquellos pueblos con los que convivieron y transformaron, como anglosajones, irlandeses, francos o eslavos.

Vikingos en el Este. La penetración escandinava en la Europa del este durante la era vikinga

El papel que los escandinavos desempeñaron en el este se encuentra generalmente eclipsado por su actividad en el oeste, pero es una faceta que debe ser conveniente recordada.

La guardia varega

A finales del siglo IX Constantinopla, la capital del Imperio romano era la mayor y más rica ciudad de Europa. Su posición única en el Bósforo, donde múltiples rutas comerciales cruzan o finalizan, atrajo desde Escandinavia y Rusia a guerreros y aventureros que trazaron el “camino de los varegos a los griegos”. Estaban destinados a ser recordados como miembros de uno de los cuerpos de mercenarios más legendarios de la historia: la Guardia Varega.

Inglaterra 1066 AD

Es esta una fecha que todos los escolares ingleses conocen, dado que fue un año trascendental en la historia inglesa, uno en el que los tres guerreros más sobresalientes de Europa rivalizaron por la corona inglesa y en el que tres grandes batallas se lucharon en suelo inglés para decidir quien gobernaría.

Poder y sociedad en la Sicilia normanda

Tras dos siglos de dominio islámico (827-1060), Sicilia (Siqilliyah, en árabe) había sido y era una amalgama de etnias y religiones: ortodoxos (griegos y albaneses), musulmanes (de origen árabe, andalusí, bereber y siciliano), minorías católicas (lombardos, italianos peninsulares) y judías.

Los normandos frente a los bizantinos: 1081-1085

Los primeros normandos llegaron a Italia hacia el 1017-18, empleados como mercenarios por los duques lombardos para hacer frente a los bizantinos. Aunque algunos no tardaron en cambiar de bando, los bizantinos también les parecieron débiles, por lo que los siempre oportunistas normandos pronto se volvieron contra ellos.

La transformación de Escandinavia: monarquías y cristianización, por Thomas Lindkvist

Antes de la era vikinga, Escandinavia estaba estructurada en señoríos menores liderados por caudillos que, con frecuencia, rivalizaban entre sí. El fin de la era vikinga dio paso al nacimiento de las monarquías cristianas de Dinamarca, Noruega y Suecia, al establecimiento de una iglesia dependiente del Papado e integrada en la Cristiandad occidental y al surgimiento de una nueva clase dominante, la aristocracia terrateniente. Los escandinavos se habían integrado en la cultura europea.

Herido por el hierro, mordido por el filo: el escudo en los siglos X-XI

El escudo empleado durante la mayor parte de la Alta Edad Media europea poseía forma circular y estaba fabricado en madera, con un orificio central donde se fijaba un asa que en su parte exterior quedaba protegida por una cúpula de hierro, a la que los romanos habían llamado umbo (de “ombligo”).

Y además, introduciendo el nº 4: Filipo asedia Bizancio. Los inicios de la poliorcética helenística

Filipo II de Macedonia fue el soberano que daría el impulso definitivo al desarrollo de la maquinaria de asedio durante la Antigüedad, al aunar a una enorme ambición los fondos necesarios para asumir un proyecto de tal envergadura.

Desperta Ferro Antigua y Medieval n.º 26, Los vikingos (noviembre 2014)

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Las causas de la expansión vikinga

Para comprender la expansión escandinava hacia el sur y hacia el oeste en los siglos IX y X, al igual que las expansiones marítimas de otros pueblos como los griegos del Arcaísmo o los portugueses del siglo XV, es preciso comprender los factores socioeconómicos e institucionales imperantes en sus países de origen. ¿Qué impulsó a estas gentes a partir? ¿Regresaron más tarde a sus tierras? En este interesantísimo artículo el profesor Herschend analiza las condiciones socioeconómicas de las sociedades escandinavas del periodo tales como la propiedad de la tierra, la herencia o el subdesarrollo urbano, en asociación con sus peculiares caracteres ideológicos, de resultas de lo cual emerge un panorama muy llamativo que explica el fenómeno expansivo vikingo. Acompañan al artículo un mapa de Carlos de la Rocha y una soberbia ilustración del interior de una vivienda vikinga (un detalle aquí visible), composición de Milek Jakubiec.

Los primeros asaltos vikingos 793-867

Entre los años 793 y 867, los reinos de la Inglaterra anglosajona (Wessex, Mercia, East Anglia, Essex, Sussex, Kent y Northumbria) hubieron de sufrir el embate de los asaltos vikingos. Inicialmente puntuales y de pequeña escala, las partidas de asaltantes fueron creciendo progresivamente en tamaño, y la naturaleza de sus ataques se fue volviendo más organizada y sistemática. Todo ello culminó en el año 865 con la llegada del “gran ejército pagano” que llegaría a alterar el panorama político de la isla y conducir, eventualmente, a la formación del Reino de Inglaterra en el siglo X. Acompaña al artículo un mapa de la Heptarquía anglosajona, o siete reinos en que se dividía la isla en vísperas de la irrupción vikinga.

Los ejércitos del periodo vikingo en batalla

Los nombres normanni y wicingas se abrieron un hueco en las cortes europeas durante el periodo que conocemos como “el largo siglo IX”. El intenso contacto con Europa occidental transformó la naturaleza de la guerra en Escandinavia, tanto en armamento como en objetivos, que dejaron de enfocarse en la ganancia rápida por saqueo, y más en la adquisición de territorio. Los métodos de combate evolucionaron consecuentemente. Las tácticas de escandinavos, carolingios, sajones, así como la forma en que se enfrentaron entre sí, son los temas que Pollington expone brillantemente, y con una amenísima pluma, en este imprescindible artículo. Acompañan al mismo emocionantes y detalladas ilustraciones de batalla (un detalle aquí visible) que representan combates entre vikingos y asturianos, en un caso, y entre vikingos y carolingios en otro, ambas composiciones del genial ilustrador Antonio Jesús Gil.

Vlfberht me fecit – La panoplia vikinga

A pesar de que la imagen popular del guerrero vikingo ha evolucionado mucho desde el salvaje cubierto de pieles con el inevitable casco con cuernos, aún quedan por desterrar algunos mitos sobre su armamento. Esta visión desvirtuada es el resultado de concebir la cultura material del mundo nórdico como un todo homogéneo, ajeno a cualquier evolución. En este interesantísimo artículo Balbás analiza espadas, arcos, armaduras, cascos, empleados por los guerreros y ejércitos escandinavos del periodo, con particular hincapié en el origen de estas producciones.

La Inglaterra vikinga 867-918

Retrospectivamente es fácil entender la formación de Inglaterra como una respuesta necesaria a las invasiones vikingas, pero los años que vamos a tratar fueron testigos de una lucha épica entre vikingos y gobernantes ingleses en la que ninguno de los contendientes pudo intuir cuál sería el resultado final. En 865/6 un “gran ejército” (micel here) vikingo arribó a Anglia Oriental, provocando un tremendo vuelvo geopolítico que tendría inmensas consecuencias, a largo plazo, en la historia de la isla. En este artículo la profesora Downham analiza la épica lucha entre sajones y daneses protagonizada por el rey de Wessex, Alfredo el Grande (o Magno), y los invasores escandinavos, cuya vocación no era ya la rapiña sino la conquista de territorio, lo que les convertía en una amenaza muchísimo más grave. Acompaña al artículo una impactante ilustración a doble página de la batalla de Ashdown (año 871), soberbia composición de Matthew Ryan.

¡Del furor de los normandos, líbranos Señor! – Incursiones vikingas en Francia

La mayoría de las regiones de Francia fueron visitadas por los vikingos en el siglo IX. Su rastro se puede descubrir tanto en Borgoña como en Bretaña, tanto en el valle del Sena como en el Ródano, en las islas del litoral o en el corazón de la Auvernia, habiendo recorrido el país entero a sangre y fuego. Nada ni nadie estaba a salvo de sus ataques. A la animada pluma del profesor Renaud acompañan un mapa a doble página de Francia, así como una espectacular vista aérea de París, admirable composición de Jorge M. Corada, durante el asedio que esta urbe hubo de sufrir de manos de invasores vikingos, entre los años 885-6. Sobre ella se indican los pormenores del épico asedio, narrado con detalle por el autor.

Correrías vikingas en Hispania

La presencia vikinga en la península ibérica fue reducida si la comparamos con la actividad de los piratas nórdicos en Francia y las islas británicas. Sus movimientos fueron escasos, comprendidos, hasta lo que sabemos, a grandes y ambiciosas expediciones. Estas se desarrollaron a lo largo de los siglos IX, X y XI, y no tuvieron un impacto en el devenir histórico de los pueblos hispánicos como pudieron tener en las regiones de Europa septentrional. Acompaña a este artículo un mapa a doble página de la península ibérica con indicación de las incursiones vikingas documentadas, composición de Carlos de la Rocha.

Aristóteles preceptor de Alejandro Magno: luces y sombras de un proyecto educativo

En los siglos V y IV a. C. Macedonia era todavía un reino balcánico del norte, fronterizo con tribus nómadas y gobernado desde una corte que distaba mucho de poderse comparar con los gobiernos de cualquier polis griega de la época. Sin embargo, Alejandro también fue luego educado a la manera griega. Llegó a hablar griego con la fluidez suficiente para disfrutar con la lectura de los grandes poetas, y desde niño oyó los seductores relatos de las descomunales hazañas de Heracles o Aquiles; envidió su afán de conseguir la gloria a cualquier precio, incluso al de una vida corta. En este artículo, de innegable atractivo, el profesor Guzmán Guerra analiza el carácter de la educación de Alejandro, así como la impronta que ejerció Aristóteles, su preceptor, en ella. En la imagen vemos a Alejandro y Aristóteles juntos, según una miniatura persa del s. XIII.

 

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