Los arqueólogos que trabajan en Dysnes, un cementerio vikingo hallado recientemente en el fiordo de Eyjafjörður, en el norte de Islandia, están tremendamente ocupados excavando tesoros vikingos de incalculable valor. Cientos de objetos se han hallado en el yacimiento; entre ellos dos espadas, tres lanzas y tres escudos.

Una de las espadas halladas. Las dos se encuentan muy dañadas. Photo/Hildur Gestsdóttir, Twitter.

 

Explorados dos de los seis entierros hallados

Un total de seis tumbas fechadas durante la Era Vikinga han sido halladas en el yacimiento, entre ellas dos barcos funerarios. De momento solo se han excavado dos de ellas, aunque se encuentran trabajando ya en la tercera. Se trata de un yacimiento es inusual por varios motivos, el principal son los barcos funerario, algo extremadamente raro durante la Era Vikinga en Islandia.

Uno de los barcos funerarios hallados. La proximidad con las rocas de la costa se aprecia perfectamente. Photo/Hildur Gestsdóttir, Twitter.

El yacimiento se encuentra severamente dañado por la erosión y por lo menos la mitad de una de las tumbas ya excavadas había sido arrastrada por el mar. Hildur Gestsdóttir, el responsable de la excavación, ha asegurado que, a pesar de la erosión, se han podido rescatar muchísimos objetos de interés.

«Estamos terminando de excavar la tercera tumba de un total de seis que hemos localizado. Están dañadas por la erosión y algunas fueron saqueadas en algún momento. Dos espadas, tres lanzas, tres escudos y perlas son muchísimas cosas y ya no nos sorprende cuando encontramos más objetos».

Un yacimiento muy inusual

Otra de las razones de lo raro del yacimiento es el tamaño de las tumbas encontradas: «Todos los entierros son enormes, estamos hablando de montículos de 8 e incluso 9 metros, mucho más grandes que cualquiera hallado en otros lugares. Todavía estamos especulando si esto está conectado con algún tipo de tradición regional no documentada en otras partes de Islandia».

Los objetos descubiertos en el yacimiento todavía deben ser analizados, pero los arqueólogos que están trabajando en el lugar creen que las tumbas podrían fecharse en el siglo X, en el momento en el que Islandia empezó a colonizarse o muy poco tiempo después. Las tumbas hasta ahora excavadas parecen indicar que pertenecieron a hombres de un elevado estatus y gran riqueza, ya que solo los jefes podían permitirse ser enterrados en barcos funerarios. El tamaño de los montículos podría apuntar hacia estas teorías también.

El hecho de que la mayoría de las tumbas parece que no han sido saqueadas es también algo inusual en este tipo de hallazgos. Muchos de los entierros de época vikinga hallados en Islandia hasta la fecha habían sido saqueados y expoliados. Por ejemplo, el segundo barco funerario descubierto en Kumlholt hace once años se halló abierto y saqueado.

Los arqueólogos están trabajando en el borde del agua y que no se sabe cuánto ha arrastrado el mar. Photpo / Hildur Gestsdóttir, Twitter.

Los arqueólogos creen que los montículos funerarios eran reabiertos y saqueados poco después de haber sido construidos de forma habitual y es imposible saber qué objetos y de qué valor se robaron.

La zona donde el barco funerario fue hallado se conoce como Dysnes, un nombre que hace referencia a las tumbas de época vikinga ya que ‘dis’ es un término antiguo para designar montículos funerarios. De modo que la palabra Dysnes podría traducirse como ‘entierro’.

Traducción de la fuente original: http://icelandmag.visir.is/article/pearls-viking-swords-spears-and-shields-among-hundreds-items-excavated-n-iceland

 

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