Las piedras rúnicas son, como su propio nombre indica, piedras –monumentales muchas de ellas– con inscripciones rúnicas y elementos decorativos que se localizan especialmente en Escandinavia. Son un legado escandinavo, vestigio de su civilización; en ellas encontramos información sobre sus creencias, sus inquietudes, sus viajes, su mitología e, incluso, aspectos más mundanos como serían la vestimenta o sus barcos gracias a los dibujos grabados que podemos ver en algunas de ellas.

Aunque mucha gente las asocia exclusivamente a los vikingos, lo cierto es que las primeras de las que se tiene constancia datan del siglo IV y son ya una continuación de las lápidas germánicas del continente europeo que empezaron a erigirse, a su vez, en imitación a las romanas. La mayoría, no obstante, sí son de periodo vikingo, entre los siglos VIII – XI, y algunas de se extienden hasta el siglo XII.

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Ög Fv1970;310 – Suecia – Östergötland – s. XI

¿Cómo eran y para qué servían las piedras rúnicas?

Generalmente son piedras de un tamaño considerable –pese a que también las hay más pequeñas– con inscripciones rúnicas acompañadas normalmente de imágenes varias. Su cometido principal es de carácter funerario, dedicadas a algún personaje relevante de una comunidad tras su muerte con intención de glorificar la memoria de los difuntos, aunque también se utilizaron para otros afanes; narrar acontecimientos importantes tales como invasiones, colonizaciones o viajes[1], hechos relevantes en una aldea o comunidad[2], dejar herencias, marcar los límites de un territorio, exhibir estatus social y económico, narrar pasajes de la mitología y las creencias populares, etcétera.

Tal y como sucede con el arte nórdico en general, las piedras rúnicas (las de época vikinga) pueden clasificarse en distintos estilos; Oseberg, Bredal, Borre, Jelling, Mamme, Ringerike (Pr1 y Pr2) y Urnes (Pr3, Pr4 y Pr5), éste último el más reciente, el más elaborado y el que contiene más reminiscencias cristianas. Esta catalogación la llevó a cabo Anne-Sophie Gräslund y cubre un periodo de tiempo que va entre el 980 al 1130, aunque incluye también algunas más antiguas y otras posteriores.

Sö_217,_Berga
Sö 217. Suecia – Södermanland – época vikinga

¿Por qué se les llama piedras rúnicas?

Principalmente debido a que las inscripciones que en ellas encontramos están realizadas en lo que conocemos como alfabeto rúnico, futhark, que utiliza unos símbolos/letras llamados runas que servían para escribir las lenguas de origen germánico principalmente en territorios germanos (futhark antiguo), en Escandinavia (futhark joven) o territorio anglosajón (futhorc) desde el siglo I hasta el siglo XII aproximadamente. En el caso de las piedras rúnicas las previkingas –esto es, las anteriores al siglo VIII– habrían utilizado lo que se conoce como el futhark antiguo (compuesto por 24 runas) para escribir en lengua protonórdica y las piedras rúnicas de época vikinga – es decir, entre los siglos VIII y XI, pudiendo alargar hasta el XII – habrían utilizado el futhark joven o escandinavo (compuesto por 16 runas), para escribir en lengua que conocemos como nórdico antiguo.

Piedras rúnicas
Recreación idealizada de piedras rúnicas por Azahara Herrero (https://www.facebook.com/azaharaherreroIllustration). Prohibido su uso sin permiso. http://www.azaharaherrero.com

¿Qué se escribía en ellas?

Casi todas las piedras rúnicas siguen un mismo patrón en cuanto a su texto, en el que aparecen mencionados:

  • La(s) persona(s) a cuya memoria se erige el monumento.
  • La(s) persona(s) que la manda(n) erigir. Generalmente hombres y para hombres, todos parientes directos como padres e hijos. En muy pocos casos es una mujer la que manda erigir la piedra a no ser que sea hija o viuda del conmemorado y lo haga junto a otro hombre. Menos habitual es que sean hermanos u hermanas y prácticamente escasos los parientes más lejanos.
  • La relación entre quien erige la piedra y a quien conmemorado.
  • La descripción del conmemorado (estatus social, si había realizado algún viaje, saqueo, colonización, lugar de muerte…).
  • Herencias.
  • Plegarias y/u oraciones.
  • Aquél que talló la piedra.

Es sustancialmente curioso el hecho de que en el caso de las piedras rúnicas vikingas sea casi más importante quién ha mandado erigir el monumento que a quién va destinado.

En algunos casos, los menos, las piedras tan solo contienen imágenes; representando acciones –como una ceremonia funeraria– o pasajes y escenas de la mitología nórdica.

¿Cuándo aparecen y dónde están?

La mayoría de ellas se erigieron durante la Era Vikinga (siglos VIII-XI), sin embargo, las hay anteriores y posteriores a la Era Vikinga (siglo IV a siglo XII):

  • A partir del siglo IV y V –> En Noruega y Suecia.
  • A partir del siglo VI y VII –> En Dinamarca.
  • Existen unas 50 piedras rúnicas en Escandinavia fechadas durante las invasiones germánicas.

No obstante, la gran mayoría se erigen, como hemos visto, entre los años 950 y 1100.

En cuanto a su ubicación, las cifras oscilan bastante según las fuentes que consultemos[3], pese a ello, lo que sí está claro es que de las más o menos 6000 piedras rúnicas de las que se tiene constancia a día de hoy, la mayoría de ellas se encuentran ubicadas en territorios escandinavos y, la mayoría de éstas, en Suecia.

Escandinavia:

  • Suecia –> Más de 2500 piedras rúnicas, lo que significa que casi la mitad de las piedras rúnicas conocidas en el mundo se encuentran allí. La zona de Uppland es el lugar con más piedras rúnicas del mundo, casi 1200, de las cuales, el setenta por ciento contienen elementos cristianos como cruces o frases tipo oración/plegaria.
  • Dinamarca –> Alrededor de 250.
  • Noruega –> Alrededor de 50.
  • Islandia –> No se conoce ninguna a día de hoy.
  • Groenlandia –> Muy pocos ejemplares.

Fuera de Escandinavia:

  • Isla de Man –> Unas 30, fechadas en los siglos IX – XI.
  • Inglaterra, Irlanda, Escocia e Islas Feroe –> Muy pocos ejemplares.
  • Europa del Este –> Aunque podría haber habido más teniendo en cuenta que los vikingos se establecieron en la zona, tan sólo ha perdurado hasta el día de hoy la piedra rúnica de Berezan.
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GR 1 – Groenlandia – S. XIII

¿Dónde se colocaban?

Generalmente en lugares emblemáticos:

  • Lugares de enterramiento.
  • Lugares de asamblea de gobierno o Thing.
  • Lugares que señalizaban caminos o límites de tierras.

Actualmente se han hallado muchas en iglesias y recintos circundantes a éstas. Los investigadores conocen alrededor del 90% de las ubicaciones reales de las piedras rúnicas que se han hallado hasta el día de hoy y se estipula que algo menos del 50% de éstas fueron movidas de su emplazamiento original. Las hipótesis para las piedras halladas en iglesias son varias:

  • La iglesia se habría erigido en algún lugar simbólico de la zona que ya poseía piedras rúnicas y éstas quedaron emplazadas dentro de sus límites con la cristianización escandinava.
  • En un intento de hacer la transición a la cristianización más leve o llevadera para los pueblos paganos, se decidió trasladar estos elementos paganos a los nuevos lugares de culto cristianos.
  • Teniendo en cuenta que muchas de las piedras rúnicas conocidas tienen claros elementos cristianos, éstas se habrían erigido en un momento ya cristiano o en proceso de cristianización y se habrían emplazado directamente en las iglesias o lugares cercanos.

 

Si queréis ver fotos antiguas de piedas rúnicas podéis ir a este artículo del blog, Impresionantes monumentos a los vikingos caídos (Suecia, 1899-1947) y próximamente hablaremos de un recorrido de piedras rúnicas por Suecia que hice hace un tiempo, ¡chulísimo!


[1] Como la piedra rúnica de Sandavágur, en las Islas Feroe, que conmemora en establecimiento en el lugar de un hombre procedente de Rogaland, al sudeste de Noruega.

[2] Como la piedra rúnica de Hørning, en Jutlandia (Dinamarca) que registra la liberación de un esclavo.

[3] Algunos autores distinguen entre piedras rúnicas e inscripciones rúnicas (contemplando estos otros soportes) y otros autores no los distinguen. Asimismo, algunos autores en sus estudios especifican esta distinción y otros no, por lo que en ocasiones es harto complicado discernir a qué se están refiriendo.

 


Bibliografía

  • FINDELL, Martin. Runes. The British Museum, Londres, 2014.
  • HALL, Richard. El mundo de los vikingos. Ed. Akal Grandes Temas, Madrid, 2008.
  • PAGE, R. I. Runes and Runic Inscriptions. Collected Essays on Anglo-Saxon and Viking Runes. Parsons, D. (ed). Boydell Press, Woodbridge, 1995.
  • SAWYER, B. The Viking-Age Rune-Stones. Oxford University Press, Oxford, 2000.
  • SAWER, Peter. The Oxford Illustrated History of the Vikings. Oxford University Press, Oxford, 1997.
  • The Origin of Runes and Old Englosh Runic Inscriptions.
  • http://www.arild-hauge.com/PDF/The%20Origin%20of%20Runes%20and%20Old%20English%20Runic%20Inscriptions.pdf

 

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