Parte III: los enfrentamientos y las consecuencias

Llega la última de las tres entradas dedicadas a las batallas de Stamford Bridge y Hastings, en la que vamos a hablar de los propios enfrentamientos y de las consecuencias que tuvo la conquista normanda para el futuro de Inglaterra. Si no habéis leído las primeras en las que hablé sobre las causas, el contexto histórico, los protagonists y sus ejércitos, aquí os las dejo:

 Aunque el pariente más cercano de Eduardo el Confesor, Eduardo el Exiliado, había fallecido, este último tenía un hijo; Edgar Atheling, nacido en la corte de Hungría en el año 1053 fruto de su matrimonio con de Agatha, hija de Vladímir I de Kiev. Sin embargo, en 1066 tenía tan solo 13 años y nadie le tuvo en cuenta para heredar el trono inglés.

Eduardo el Confesor había dejado cerrado el asunto de su sucesión en su lecho de muerte, como hemos visto, al nombrar[1] como heredero a Haroldo, y aunque el Witenagemot o asamblea de nobles lo había coronado rápidamente tras morir el rey, este acto fue visto desde fuera prácticamente como un golpe de estado: no contaba con el apoyo unánime de los nobles ingleses —existía una facción de escépticos— y no contaba con el apoyo de la Iglesia —con la que Inglaterra no mantenía por entonces grandes relaciones—.

http://www.bbc.co.uk/education/guides/zsjnb9q/revision/2
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Comenzaba una historia solo podía tener tres finales:

      • Haroldo entronizado como héroe nacional al mantener la Inglaterra Anglosajona independiente
      • Harald unificando de nuevo Inglaterra con Escandinavia y esta volviendo a ser vikinga
      • Guillermo acercando Inglaterra al continente y en concreto a Francia

Preludio

Una vez coronado Haroldo las reacciones no se hicieron esperar: rápidamente Guillermo de Normandía reclamaba el trono por dos motivos; ya que Eduardo se lo había prometido y porque Haroldo lo había corroborado en un juramento de fidelidad que habían llevado a cabo sobre un relicario. De este acto, como decíamos en la primera parte del artículo, poco o nada se sabe ya que, entre otras cosas, debió ser un acto privado.

Guillermo, además, tenía al Papa de su parte; el duque de Normandía le había prometido al pontífice que nombraría en Inglaterra más obispos afines a él y este le dejó lucir el estandarte papal durante la batalla de Hastings. Guillermo comenzó así a preparar la expedición con ayuda de sus nobles; pero no sería el único.

Tostig, el hermano exiliado de Haroldo, apareció con 60 barcos y mercenarios piratas flamencos y comenzó a hostigar las costas inglesas; saqueó el sur de Wessex a finales de abril de 1066 y llegó cerca de Sandwich. Para expulsarle, Haroldo dejó la defensa del norte en manos de Edwin y Morcar mientras él agrupaba fuerzas marítimas y terrestres en el sur como defensa ante la posible invasión normanda. Al parecer Tostig en un principio habría querido aliarse con Guillermo para recuperar sus tierras en el norte de  Inglaterra, pero este no estaba por su causa, por lo que terminó aliándose con Harald Hardrada, quien sí se lo prometió. Antes de aliarse con Harald, Tosting se enfrentó en el norte a los earls Morcar y Edwin, de Mercia y Northumbria, quienes le vencieron en las costas de Northumbria. Tostig se refugió entonces con el rey Malcom de Escocia, desde donde planeó la campaña en Inglaterra con Harald Hardrada.

Como hemos dicho, ante la previsión de un ataque normando, Haroldo comenzó a movilizar sus ejércitos y dispuso su flota, de 700 barcos de guerra, a vigilar las aguas entre Inglaterra y Normandía. La respuesta de Guillermo no se hizo esperar; compró, alquiló y construyó alrededor de 700 u 800 naves, la mayoría barcos pequeños para transportar alimentos, y algunos más grandes para transportar los caballos. Pero en lugar de lanzarse al mar desesperadamente, actuó con gran premeditación y sangre fía; erigió un gran campamento en Dives, un buen emplazamiento en el que esperar el momento perfecto para zarpar hacia Inglaterra ya que el principal riesgo para los normandos era ser atrapados por la flota inglesa en el Canal o caer en una tormenta y perder así toda posibilidad de invasión.

Sin embargo, este campamento requería un esfuerzo logístico hercúleo diario:

      • 300 toneladas de trigo sin moler para el alimento de los hombres
      • 75/100 carros para la comida
      • Los caballos necesitaban unas 15 toneladas de alimento y 5 de paja
      • Centenares de litros de agua para el ejército y para los caballos
      • Mantener el campamento limpio y libre de enfermedades e infecciones deshaciéndose de litros de orina, estiércol, heces, paja…

Esta situación se prolongó durante cuatro meses, tras los cuales Haroldo tuvo que disolver la flota y el ejército para regresar a Londres con sus huscarles donde debía aprovisionarse de nuevo y, sobre todo, porque los hombres debían volver a casa para las cosechas. Durante el regreso, el 8 de septiembre, se produjo una tormenta y Haroldo perdió algunas de sus naves. Sin embargo, no fue el único; los pastos de Dives se agotaban y el esfuerzo de la acampada hacía mella en el ejército de Guillermo de Normandía, que llevó a cabo un primer intento fallido de cruzar el Canal. Por el camino también se produjo una tormenta y también perdió algunas de sus naves, acabando acampados en Saint Valery-sur-Somme, cerca de la desembocadura del Somme. No había podido cruzar el mar, no obstante, la retirada de Haroldo constituía una primera victoria para Guillermo ya que el Canal se había quedado sin vigilancia y podía volver a intentarlo.

Al mismo tiempo, Harald Hardrada llegaba al Tyne con una flota de más de 300 naves a las que se sumaron las fuerzas de Tostig reclutadas en Escocia. Comenzaban las batallas.

La batalla de Fulford

Harald tenía espías y confidentes en las Islas Orcadas y Tostig le esperaba en la corte del rey Malcom de Escocia.  A mediados de septiembre Harald cruzó el Mar del Norte con unos 300/500 barcos largos y se encontró con Tostig en la desembocadura del Tyne.

Avanzaron hacia Yorkshire mientras saqueaban todo a su paso; llegaron al estuario del Humber el 18 de septiembre y remontaron el río Ouse hasta situarse cerca de York, donde el 20 de septiembre se producía un enfrentamiento entre el Reino de Noruega aliado con el Condado de Orkney junto a rebeldes ingleses contra el Reino de Inglaterra.

El ejército nórdico estaba liderado por Harald Hardrada y Tostig Godwinson y constaba de unos 10 000 hombres, pero solo movilizó 6000 para esta batalla. El ejército inglés estaba liderado, de nuevo, por los earls Morcar de Northumbria y Edwin de Mercia y contaba con unos 5000 hombres. La victoria fue noruega, pero las bajas fueron acusadas en ambos bandos: 900 para los vikingos y 750 para los ingleses. Tras la derrota inglesa, el poder de Mercia y de Northumbria se vio aniquilado totalmente.

El único relato que poseemos de este enfrentamiento lo encontramos en las Sagas, no obstante, es perfectamente plausible. Estas cuentan que Harald desplegó el estandarte del cuervo, llamado ‘el desolador’.

La batalla de Stamford Bridge

Batalla Stamford Bridge
Cuadro de la batalla de Stamford Bridge, de Peter Nicolai Arbo (1870)

Al llegarle las noticias del desembarco vikingo y del resultado de la batalla de Fulford, Haroldo reunió su disperso ejército e hizo marchar a sus tropas por la vía romana de forma precipitada a lo largo de los más de 300 kilómetros que separaban Londres de las inmediaciones de York; distancia que recorrieron en menos de una semana, toda una proeza que sorprendió a los vikingos y que los llevó a la derrota.

Tal y como sucede con la batalla de Fulford, la información que tenemos al respecto es poca y proviene, esencialmente de las sagas nórdicas; no obstante, la información se considera bastante plausible y parece ser que fue la única batalla disputada en suelo inglés a la manera nórdica, es decir, muro de escudos contra muro de escudos

La principal base del ejército vikingo se había establecido en Riccall, pero la mitad de las tropas vikingas (unos 5000 hombres) y el propio Harald habían marchado hacia Stamford Bridge el día 25 de septiembre. Este lugar era un importante cruce de caminos donde se reunirían con thengs locales para recaudar tributos y llevar a cabo intercambio de rehenes, comida y provisiones.  La historia cuenta que era un día caluroso y que, como el cometido no era de carácter bélico, habían dejado la mayoría de sus armas y protecciones en Riccall, con los barcos y algunos líderes vikingos, entre ellos Olaf, el hijo de Harald.

Batalla Stamford Bridge - http://www.bbc.co.uk/education/guides/zsjnb9q/revision/2
Batalla Stamford Bridge – http://www.bbc.co.uk/education/guides/zsjnb9q/revision/2

Hacia el mediodía del 25 de septiembre los vikingos esperaban a los ingleses a ambos lados del río, sin embargo a quien se encontraron fue al ejército de Haroldo. Rápidamente los vikingos enviaron jinetes a Riccall para pedir ayuda y refuerzos; según las sagas para ganar tiempo se produjo un encuentro entre los líderes de ambos ejércitos en el que Haroldo se hizo pasar por un mensajero. El encuentro no fue bien, y al separarse Tostig le dijo a Harald que había reconocido al rey inglés; el vikingo le dijo que, de haberlo sabido, no habría salido con vida.

La mayor parte de las tropas noruegas se encontraban situadas en la ribera oriental del río y aguantaron la avalancha inglesa mientras esperaban que llegase el resto del ejército. La diferencia entre ambos ejércitos no radicaba simplemente en el armamento sino también en los efectivos; los anglodaneses eran alrededor de 8000, mientras que los vikingos apenas 5000.

Según la Crónica anglosajona un enorme berserker vikingo de más de dos metros de altura y armado con un hacha y sin armadura alguna defendió él solo el puente de Stamford Bridge impidiendo cruzar a los anglosajones, a los que iba matando uno a uno. Finalmente un soldado inglés cruzó el río sobre un tronco y mató al berserker desde abajo. Haroldo y su ejército pudieron cruzar el puente. Se produjo un arduo combate de infantería en el que Harald cayó herido mortalmente de un flechazo en la garganta. Los vikingos siguieron luchando, pero Tostig también cayó. Finalmente llegó Eystein, otro caudillo vikingo, desde Riccall, pero ya era demasiado tarde; quiso venganza y se produjo una segunda escaramuza, en la que participaron dos bandos exhaustos; los vikingos porque habían recorrido 19 kilómetros de forma abrupta y con el calor del mediodía, y los ingleses porque acababan de librar una batalla. Eystein también perdió la vida en Stamford Bridge y al caer la noche los vikingos rompieron filas y huyeron hacia sus barcos. Fueron perseguidos por los ingleses, que les dejaron marchar bajo la promesa de no volver nunca más. Uno de los pocos supervivientes que se marcharon en 24 de los 300 barcos que habían llegado, era el hijo de Harald Hardrada, Olaf. Aunque pocos noruegos sobrevivieron, fue una victoria pírrica para los ingleses ya que las bajas que sufrieron, sobre todo de huscarles, dejaron al ejército inglés no solo diezmado, sino exhausto. Y ello pasaría factura en Hastings.

La batalla de Hastings

Hacía el 27 de septiembre, con las aguas del canal libres de barcos ingleses y con el viento favorable, Guillermo zarpaba y cubría las 56 millas que separaban ambas millas en unas 15 horas. El barco del duque de Normandía, llamado Mora, llegaba el primero y se le iban uniendo el resto sin encontrar resistencia. La ausencia de flota inglesa era total.

Batalla de Hastings - http://www.bbc.co.uk/education/guides/zsjnb9q/revision/2
Batalla de Hastings – http://www.bbc.co.uk/education/guides/zsjnb9q/revision/2

Desembarcaron en Pevensey, junto a las ruinas del fuerte romano de Anderida o Anderitum y se dirigieron hacia Hastings: una pequeña península con puerto donde levantaron un campamento sobre una colina. Al no conocer el resultado de la batalla de Stamford Bridge, Guillermo no sabía contra quién iba a enfrentarse. Los normandos saquearon los alrededores, mataron hombres, violaron mujeres y quemaron granjas y ganado en un territorio que era del dominio personal del earl de Wessex.

El 1 de octubre Haroldo tenía conocimiento del desembarco de Guillermo de Normandía y ponía de nuevo en marcha a sus tropas que, recordemos, ya habían recorrido el país a pie en dos ocasiones y se habían enfrentado en do batallas. Aun con esas, Haroldo no quería esperar y por segunda vez en menos de un mes cubrió el recorrido entre York y Londres.

Envalentonado por la victoria contra los vikingos —aunque fuese pírrica en cierto sentido— esperaba coger por sorpresa también a los normandos, pero no sería así. El ejército inglés se encontraba diezmado, cansado por lo viajes y azotado por las típicas enfermedades que se daban en las batallas y largas levas. En Londres, dio órdenes a Edwin y Morcar de que le siguiesen, más tropas fueron reclutadas apresuradamente —probablemente equipadas pésimamente— y Haroldo no esperó la llegada de más refuerzos antes de partir hacia Hastings. Con las tropas que consideró suficientes se dirigió hacia el sur, en otra marcha rápida de 96 kilómetros en dos días. Los ingleses llegaron a un bosque que bloqueaba la salida de Guillermo de la península; la flota que había partido desde Londres también llegó, y cercaron al ejército de Guillermo.

Las provisiones de Guillermo y la paciencia de sus huestes comenzaban a escasear; al atardecer del 13 de octubre los normandos se percataron de la presencia de los ingleses, que durante la noche del 13 al 14 ocuparon la cima de una colina de poca pendiente obteniendo una posición en la que sus flancos se encontraban cubiertos por pantanos y desfiladeros, aunque el terreno era demasiado pequeño. Esta era la colina de Senlac, a 11 km al norte de la población de Hastings.

El duque de Normandía decidió no dejar descansar a las tropas de Haroldo y al amanecer del 14 de octubre, tras haber escuchado misa, puso su ejército en marcha hacia el norte, en dirección al cuello de botella de la península. La zona de enfrentamiento tenía forma de martillo, y Guillermo iba acercándose hacia los ingleses por el mango, en un cerro.

La contienda iba a producirse en el campamento inglés, obligando así a Haroldo a combatir con los pocos recursos que tenía y con un ejército extenuado. Las fuerzas de los ingleses eran de unos 6000 o 7000 hombres; tenían caballos, pero solo para desplazarse ya que combatían a pie, esto es, eran un ejército eminentemente de infantería ligera y pesada. Sin embargo, al inicio de la batalla la ventaja fue para Haroldo, tanto estratégica como táctica; Guillermo debía derrotarle cercado y colina arriba. Además, cada día llegaban más tropas para unirse a Haroldo.

La batalla comenzó y los ingleses formaron un denso muro de escudos; en primera línea se encontraban los nobles bien equipados, los huscarles; detrás, las tropas más inexpertas y peor y/o menor equipadas. No tenían arqueros, pero sí otros lanzadores de proyectiles. Por el contrario, los normandos eran mayoritariamente caballeros armados con espada y lanza, a lo que había que añadir un nutrido cuerpo de arqueros.

En Hastings se enfrentaron:

Ejército del ducado de Normandía

      • Formado por:
        • Normandos
        • Angevinos
        • Bretones
        • Flamencos
        • Franceses
      • Comandados por:
        • Guillermo de Normandía
        • Odo de Bayeux
        • Eustaquio de Bolonia
      • Fuerzas:
        • Entre 3000 y 10 000 según las fuentes
      • Bajas
        • Alrededor de 2000 más los heridos

Ejército anglosajón

      • Formado por
        • Anglosajones
        • Daneses
      • Comandado por:
        • Haroldo II de Inglaterra
        • Gryth de Anglia Oriental
        • Leofwine de Kent
      • Número de fuerzas:
        • Entre 4000 y 13 000 según las fuentes
      • Bajas
        • Alrededor de 2000 más los heridos

Entre 5000 y 7000 ingleses formaron un muro de escudos de 8 filas. Guillermo avanzó con un ejército ligeramente superior en número: arqueros y tropa ligera en vanguardia, seguidos de infantería —muchos de ellos mercenarios y, por ello, mejor pertrechados— y, en la retaguardia, aproximadamente 1000 caballeros.

El ejército de Guillermo contaba con tres divisiones:

      • Bretones a la izquierda
      • Guillermo y los normandos en el centro
      • El resto de tropas francas a la derecha

Estas divisiones, a su vez, se dividían en tres líneas

      • Primero, arqueros e infantería
      • Segundo, caballería pesada
      • Tercero, caballería ligera

Iniciaron la embestida los arqueros normando, luego se produjo un ataque de la infantería y, por último, atacó la caballería. El muro de escudos era tan sólido que en un primer momento rechazó incluso a la caballería, provocando muchas bajas por golpes de hachas inglesas.

Batalla de Hastings
Batalla de Hastings – Wikimedia Commons

En un momento determinado corrió el rumor de que Guillermo había muerto y estalló el caos en el ejército normando lo que supuso dos cosas: por un lado, los ingleses perdieron una gran oportunidad; el muro de escudos inglés era demasiado rígido como para desmontarlo rápidamente y proceder a un avance general que habría aniquilado a los normandos. Por otro lado, Haroldo no pudo controlar a sus tropas que no supieron contener el orden al creer que habían ganado la batalla.

Los normandos se reagruparon rápidamente y la intervención personal de Guillermo, que se subió a otro caballo y se quitó el yelmo para que todos sus hombres le viesen bien, fue la que salvó los muebles normandos; reanimó al ejército y acosó a los ingleses con una intensa lluvia de flechas mientras la caballería lanzaba ataques y emprendía falsas retiradas para despistar y acabar con los ingleses que iban descendiendo la colina. Murieron los hermanos de Haroldo; el earl de Anglia Oriental Gyrth y el de Kent, Leofwine. Al anochecer, moría el líder anglosajón de un flechazo en el ojo. Cuando Haroldo murió, los ingleses comenzaron a dispersarse, excepto los huscarles, que resistieron hasta el final al lado del cuerpo de su rey. La batalla había acabado, así como la Inglaterra Anglosajona.

Inglaterra tras la batalla

Con estas batallas la historia de Inglaterra, y de Escandinavia, cambió para siempre, aunque a Guillermo le costaría varios años pacificar toda Inglaterra, así como hacerse respetar, acabar con todos los rebeldes y hacerse con el control absoluto. El norte y el centro de Inglaterra quedaron devastados por las guerras entre normandos y sajones apoyados por daneses durante más de diez años. Los vikingos, por su parte, llevarían a cabo una última tentativa de ataque en 1075 a manos del rey de Dinamarca Svein Strithsson.

Guillermo fue coronado rey de Inglaterra el día de Navidad de 1066 en la abadía de Westmister, iniciando así una tradición que seguirían desde entonces la mayoría de los monarcas ingleses y británicos. Poco a poco se introdujeron las costumbres normandas —francesas— en la corte inglesa y se produjeron cambios no solo en política, sino también en la sociedad, la cultura e, incluso, el lenguaje, que perduran aún hoy en día.  El ejército fue reformado a imagen y semejanza del normando y los nobles que no se sometieron perdieron sus tierras, que fueron entregadas a caballeros normandos en calidad de señores feudales; con la llegada de los normandos también llegó el feudalismo a Inglaterra, lo que provocó el éxodo de algunos nobles, algunos de los cuales partieron hacia Constantinopla y se enrolaron en la Guardia Varega. Los nobles normandos constituyeron una nueva —y más elevada— clase social totalmente diferenciada del resto; eran los únicos que podían ocupar cargos de responsabilidad y gozaban de grandes privilegios. Se construyeron numerosos castillos como baluartes tanto para terminar con las rebeliones externas (Gales y Escocia) como con las internas (anglosajones descontentos). El cristianismo se convirtió en la religión oficial; aplastando cualquier atisbo de paganismo celta, germano o escandinavo, y se entregaron grandes lotes de tierra a la Iglesia para construir también nuevos monasterios.

El resentimiento de la población anglosajona hacia los normandos alcanzó puntos cumbre que quedan muy bien reflejados en la novela histórica Ivanhoe del escritor romántico escocés Walter Scott. Se trata de una de las primeras y más aclamadas obras del género. Escrita en 1819, está ambientada en la Inglaterra medieval, más precisamente durante el siglo XII.

Se abolió la monarquía electiva e Inglaterra pasó a ser una monarquía hereditaria; los descendientes de Guillermo trasladaron su base de poder cada vez más a Normandía, territorio que consideraban parte de su reino. Esto, al final, dio lugar a un prolongado enfrentamiento con Francia, conocido como La guerra de los Cien Años, ya que los franceses consideraban que el ducado de Normandía era parte de Francia donde el rey inglés no era más que un señor feudal al servicio de Francia. Obviamente, los ingleses no estaban en absoluto de acuerdo.

Pero esa es otra historia, de otro periodo y con otros protagonistas que ya no incumben a este blog vikingo.


[1] En aquel entonces la monarquía inglesa no era hereditaria, sino electiva.

 

Biblografía

    • DOMÍNGUEZ GONZÁLEZ, Carlos. La Inglaterra Anglosajona. Una síntesis histórica (ss. V.X). La Ergástula, Madrid, 2015.
    • GRIFFITH, Paddy. Los vikingos el terror de Europa. Ariel, Madrid, 2013..
    • HALL, Richard. El mundo de los vikingos. Ed. Akal Grandes Temas, Madrid, 2008.
    • MCDONNELL-STAFF, Paul. Noviembre 2014. Inglaterra, 1066 Anno Domini. Desperta Ferro Historia Antigua y Medieval n.º3 (La herenvia vikinga), 20-28.
    • RICHARDS, Julian. The blood of the Vikings. Hodder & Stoughton. Londres, 2001.
    • SAWYER, Peter. Kings and Vikings:  Scandinavia and Europe, A.D. 700-1100. Routledge, Estocolmo, 1985.
    • SAWYER, Peter. The Oxford Ilustrated Histiory of the Vikings. Oxford University Press, Oxford, 1997.
    • V.V.A.A. The Vikings. Osprey Publising, Oxford, 2016.
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